jueves, 13 de julio de 2023

“Los cuenteros II”


 “Los cuenteros II”

- Como los cochinitos que viven debajo de las piedras, así viven los recuerdos de quienes dejaron sus huellas al pasar…

Esto decía el cuentero, mientras el volcán  atraía la furia del cielo, que con fuertes rayos y truenos se manifestaba, mientras un patojo temblaba. Porque aquella tarde la noche de repente sofocó el día y quien lo diría, los faroles aún no se encendían, pero el cielo iluminó las calles y como hormigas de su agujero salieron los recuerdos del tiempo.

Tomándose un sorbo de café hirviendo de su pocillo despeltrado, el cuentero siguió contando su historia que sabía de memoria. - Los recuerdos cobran vida, cuando la herida vuelve a sangrar o cuando la alegría vuelve a reír, pero esto solo es perceptible para las almas que viven conectadas con la vida.  Por eso de vez en vez la vida se pone al revés, para hacernos notar aquello que solemos olvidar.  -Dios millo de mi vida, que la muerte nos sorprende confesados, la mujer se santiguó y el cuentero prosiguió. - Quién, quién ha visto a las monjas sin cabeza atravesar el puente de Santa Catalina y verlas como se mueven cuando caminan. - Ay por Dios, Cristo Rey imagen consagrada. -Shhh, shhh déjelo continuar y vaya a la iglesia a rezar

- Si, hoy el cielo reclama y proclama con gritos en forma de truenos, que son las voces de los no nacidos, de los niños paridos, que chapotean las aguas del estanque la Unión y que siguen cada noche la procesión de la cofradía de la Santa Chavela, la que le provoca a los gobernantes dolor de muela y luego se quedan prendidos como lagartijas de las tetas de las sirenas de la Fuente del parque central. -Compre su tamal, hay tamalitos de elote, tamalitos blancos y de loroco para el loco. -Ssshhh bajen la voz. - Esta ciudad desde siempre ha estado habitada por entes, que ustedes llaman fantasmas, pero no lo son, pues son el eco de sus conciencias, que salen de las piedras.

Foto: Sergio  Montufar -Paisajes de Guatemala

Oxwell L’bu copyrights 2023

#antiguaguatemala

miércoles, 12 de julio de 2023

“La mujer que he amado”



“La mujer que he amado”
Cuantos amaneceres
he navegado y en el lago
azul me la he encontrado,
desnuda bañándose 
mientras el sol la acaricia.

E ido remando hasta donde
la corriente me guía 
y una vez allí me he quedado
en un reverencial silencio.

Y cuando pienso que estoy
solo, que nada ni nadie
me perturba, ella se sube
a mi barca y se sienta
junto a mi.

No dice nada , pero cuando 
la miro en su rostro se dibuja
una sonrisa y con la brisa 
del viento me dice: Te esperaba!

Entonces una chispita de luz
brota de sus ojos y me besa
en la boca y eso provoca en mi
un incontenible  deseo por
acariciarla, pero ella es como
un pez escurridizo.

Aún así la amo, con largos 
silencios, con caricias de 
contemplación y con besos
de pasión cual si fueran
esos últimos alientos con 
los que uno se aferra a la vida.

Esa mujer que he amado,
con un amor  desesperado,
nunca se hace esperar
y las ausencias no las
suele reprochar, porque
sabe que a ella por más
que me aleje volveré.

A esa mujer también 
la he despreciado,
por haberme alejado 
de vivencias nuevas,
de renovadas pasiones,
que no volverán.

Esa mujer que he amado,
en el silencio me ha susurrado 
canciones que he escrito 
en las aguas del lago azul.

Esa mujer que en sus 
momentos de pasión,
le ha dictado versos sublimes 
a mi corazón, que he escrito 
con su aliento en la brisa
de los ecos del silencio.

La mujer que he amado,
se desvanece y cuando menos
la esperó se aparece…
En forma de brisa, en forma
de murmullo porque lo suyo
es sorprenderme y arrebatarme
a esa dimensión donde solo
llega el corazón.

Esa mujer a veces quisiera
no amarla, pero me es recurrente,
porque en mi alma y en mi mente,
siempre vivirá, la llaman soledad.
Foto: Rolando Estrada a travez de Paisajes De Guatemala Steven
Oxwell L’bu copyrights 2023
#soledad
#atitlanlake


 

martes, 11 de julio de 2023

“Un shuco a la carta”



“Un shuco a la carta”
Mire que de pizzas 
y hamburguesa mi vida
está harta…
A mi sírvame un shuco
a la carta.

Con bastante guacamol,
el pan tostado y la salchicha
en su punto, pero sobre todo
con ese toque elemental,
de la comida chapina.

Sabrá que un shuco
se me antoja y me hace
recordar y evocar momentos,
como lo hace el vino
y una canción de antaño.

Ya sé que estando lejos,
todo lo de mi tierra se antoja,
más va más allá de la costumbre,
porque sus aromas y sabores,
son parte de la vida.
Foto: Vivi Lopez De Leon 
Oxwell L’bu copyrights 2023
#shucos