sábado, 27 de marzo de 2021

“Desde las nubes”


 “Desde las nubes”

Me trepé hasta el cielo, con ese anhelo, de contemplar tu belleza...


Te vi bella y majestuosa, tomando baños de sol, mientras te desatabas las trenzas de tus eternas primaveras y entonces sentí la fragancia de tus flores de muchos colores.


Entonces llegó a mi, ese aroma a tierra mojada, que tiene a mi alma enamorada y al notar que te miraba, en tu rostro se dibujó una sonrisa, sentí mi corazón latir de prisa y quise quedarme una eternidad, contemplándote.


Luego prendió una nube su albura, para engalanar tu hermosura y el cielo se pintó de un azul intenso, para cubrir tu desnudez.


Ante tu belleza, me quede perplejo, no podía creer que aquella visión  fuera posible, pero era verdad las pupilas se me llenaron de ti.


Oh mi morena bella, la cuna  donde yo nací,  mi alma gime por estar cerca de ti.  Allí donde soñé con los ojos abiertos, donde escribí mis primeros versos, porque pasan los días, pasan los años y yo sigo suspirando por ti , pues me enamoré desde el primer día en que te vi...

Oxwell L’bu copyrights 2021

Foto: Emilio Santiago Emil

(Desde el volcán de Acatenango)

lunes, 22 de febrero de 2021

Con un café...

 Con un café acompañaré,

estás ansias de vivir...

De sentirme vivo, de saber que existo,

no solo porque si...


Porque un café tiene ese aroma,

que me evoca ese sol que se asoma,

en mi ventana esperando el mes de abril.


Porque con un café el invierno 

es más llevadero, el frió más tolerable 

y la vida más amable.


Y mejor si junto a mi café hay pan,

ese que repartió y compartió 

“El hijo del hombre” ese que no solo

sacia el hambre corporal,

sino el hambre de vivir y compartir.

#Cafe


 

sábado, 21 de noviembre de 2020

“La partida”


 . “La partida”

Cuando aborde el avión, se agrietó mi corazón, una parte quedó allí, donde nací, donde está enterado esa parte del cordón umbilical, que me une a está tierra y a lo que más amo, la otro parte late en mi pecho, es la que vive con la esperanza, del reencuentro...

Interminables e insaciables fueron aquellos días, de mi niñez, donde quizás faltaron juguetes, pero nunca hubo escaces de amigos; entrañables son aquellos años de adolescencia, entre la impaciencia y la alegría de las primeras ilusiones; como agua fresca corriendo por los valles, fueron esos días de juventud, tejiendo ideales con los sueños y sintiéndome dueño de mi destino, sin pensar que llegaría el día, en que tendría que emprender otro camino.

Por eso dejar mi tierra, no fue como cambiarse las vestiduras, fue más bien desnudar el alma, para descubrir cuanto de ella vive en mí.

Un murmullo de marimba, casi como un lamento inefable desgarraba mi alma, cuando partí, pues como poder evitar semejante dolor, si era como cuando uno deja un gran amor; cómo partir indiferente, cuando mis huellas aunque imperceptibles están allí, allí donde soñé con los ojos abiertos, allí donde recibí mis lecciones de vida, es por eso que es honda la herida.

Se que por sus calles vegan, como huérfanos, mis primeros versos, mis canciones, que a lo lejos lloran con gemidos de poesía, que hoy son los ecos poco perceptibles, que solo se escuchan en el silencio.

Cómo hubiera querido, traerme todo eso de allá, pero parto desnudo, tal y como llegué, pero incompleto, porque dejo un cofre repleto con mis vivencias y recuerdos. Hoy vivo en un país, donde soy un extraño, donde no tengo nombre, ni pasado, donde nadie me extraña, ni espera, porque soy uno más, entre los muchos que vienen.

Pero tengo una identidad, que me da individualidad y que de alguna forma, más de alguien nota, pues denota mi origen, pues tengo impreso en mis retinas sus paisajes, tengo en mis manos, metida entre la uñas, la tierra donde estas manos sembraron flores, tengo en mi piel los colores y el aroma a tierra mojada y cuando habla mi lengua, no puede evitar, el casi declamar, los poemas, donde siempre, está el dulce nombre, que sacude a este hombre: Guatemala.
Oxwell L’bu copyrights 2020
Foto: Paisajes De Guatemala Steven
#Guatemala

viernes, 13 de noviembre de 2020

a...


 . Hermosa....

Hermosa te llama el poeta cuando le hinchas de inspiración, 
hermosa te llama el cantor cuando le tiembla
la voz en su canción. ..
Hermosa te llaman los enamorados porque en tus calles renace el amor...
Hermosa te llama quien admira tus paisajes que son pinceladas Divinas de la creación, 
hermosa te llama la mujer que llena de esperanza da ha esta bella tierra un nuevo ser...
Hermosa te llama el que en la distancia suspira, llora y anhela volver...
Porque eres hermosa, mi tierra presiosa donde el Creador me permitió nacer...¡Hermosa!
Oxwell L'Bu copyright 2016
#Guatemala

viernes, 30 de octubre de 2020

***Cafe con pan***


 ***Cafecito con Pan***

Quien quiera pan para pan,
para pan va cantando el
Patojo rumbo a la tienda… 

Mientras la abuela
prepara un cafecito,
pero no instantáneo,
si no del que hierve
y suelta su aroma…
 
La tarde va cayendo
y en el horizonte como
una niña tímida la luna
se asoma para admira
rlos últimos rayos de sol. 

Y el patojo viene de regreso
cantando su canción…
Se detiene en la esquina
con los amigos a platicar. 

Se le pasan los minuto
sy él no los advierte,
hasta que la abuela lo 
sale a llamar…
 
Y mientras la abuela
pone el pan en una cesta,
el patojo se delita con el
aroma del café… 

Aroma a tierra morena
que evoca a la niña enamorada,
a la que le canto José Martí…
 
Mientras degustaba una tasita
de café y un panito de los
que se hacen amasando el
trigo que crece a la vista
de la Luna de Xelaju…  
Oxwell L'bu copyrights 2012
#cafeconpan

martes, 27 de octubre de 2020

***Murmullos de marimba***


 . ***Murmullos de marimba***

He sosegado mi agenda,

para contemplar el atardecer,

para ver anochecer y presenciar,

como el sol empieza a bostezar 

y la luna se empieza a despertar.


Estoy como un gato en el tejado

y las tejas se me antojan a teclas de marimba;

el viento silba sin cesar, una melodía 

que me hace evocar, a mi morena 

revestida de primaveras.


Se me eriza la piel y una gotita de miel,

llega a mi paladar y por Dios,

que como quisiera volver a caminar

por sus calles pintadas de esperanza.


Va cayendo la tarde

y un murmullo de marimba,

llega a mis oídos e inquieta mi corazón;

no se si por nostálgico o por emoción,

pero una lágrima roda por mis mejillas,

solo de pensar en la tierra que me vio nacer 

y me hace estremecer.


Entonces los murmullos se hacen más intensos,

son como voces que me llaman,

voces de marimba que sollozan esas melodías

que acarician el alma.

Oxwell L’bu copyrights 2020

#Marimba