lunes, 17 de junio de 2019

“Los locos del Portal del comercio”

“Los Locos del Portal del Comercio”
Amanecía en el valle de la Ermita, la catedral  parecía una elegante señora que se levanta engalanada cuando la despierta el sol… El palacio de gobierno con sus vitrales árabes y sus jardines llenos de color.  La fuente del parque que con sus aguas saltarinas parecía una patoja chapoteando el agua y bailando de alegría… El parque central hermoso, con sus faroles coloniales y sus arriates caprichosos  hacían gala de “La eterna primavera”.
La tibieza de una briza que soplaba, le pasó por el rostro como besándolo, como diciéndole: vamos despiértate que la luz ha espantado tus temores… Y al abrir los ojos lo primero que buscaba el patojo era su cajita de lustre, que era donde guardaba sus mayores tesoros, betún de diferentes colores, tintas hechas de añelinas rebajadas con agua, sus trapos de franela, sus cepillos de cerdas suaves, su cajita de fósforos vacía donde ponía las monedas sueltas, un carrito de metal despintado que era el único recuerdo que le dejo su padre antes de perderse en la jungla de concreto y por supuesto la foto de su madre.  
Ahora empezaba la lucha del día para  Miguelin, tomando su cajita de madera se iba al mercado central a buscar algo para medio comer, quizás un panecito con una tasita de café, que más bien parecía agua de calcetín de lo ralo que estaba.  Las doñas del mercado central  era las proveedoras del desayuno de los pobres y porque no suertudos que podían darse ese lujo….Lo que por las noches era el refugio de los locos, por el día era el campo de batalla de los muchos que comerciaban en el portal.
Luego de desayunar, Miguelin se iba corriendo al parque central para agarrar a los primeros clientes que eran los choferes de los ministros y gente importante, al pasar por catedral se persignaba tres veces como le había enseñado  su madre, una por  el Padre, otra por el Hijo y otra por el Espíritu santo…Amen…Ya cada quien iba tomando posición en su espacio, sin contratos pactado, pues no se valía quitarle el pan a otros, había que respetar si no se quería un lio después. Cada uno de  los lustradores del parque central, se sentaba en su cajita de lustre a esperar  a los clientes de siempre, los llamaban con un chiflido, un veni pa’ ca  patojo y allí iba el patojo corriendo para lústrale los zapatos a los viejos estirados que se sentían importantes.  Se sentaban en una de las bancas del parque, no sin antes pasar sus pañuelos llenos de mocos para no ensuciarse con la mugre de la chusma, abrían su periódico para leer  o hacer como leían mientras el patojo le lustraba los zapatos con el cuidado de no mancharle los calcetines, si no, no solo no les pagaban y se arriesgaban a tener que pagar los mentados calcetines…
Miguelin se pasaba casi toda la mañana ocupado, lustrando y escuchando los secretos de estado que los viejos estirados de vez en vez ventilaban mientras se lustraban los zapatos, pero a los lustradores que les iba a importar, si para ellos lo que contaba era sobrevivir ese día y luego aun mas sobrevivir la noche, con los locos del portal. Al medio día, los lustradores del parque buscaban  la sombra de un árbol para  refrescarse, más de alguno se ponía a rezar el Ángelus mientras repicaban las campanas de la catedral, los que tenían la suerte de haber lustrado suficiente se iban a almorzar y los que no, pues entretenían el hambre jugando trompo, espantando a las palomas o tirando corcho latas a la fuente, que parecía escupirlas para afuera por la presión del agua.  Al atardecer poco a poco empezaba la agonía de todos los días, poco les entretenía el escuchar las notas de la marimba que tocaba en la Concha acústica y que al ir cayendo el manto de la noche la fuente parecía bailar  con sus aguar armonizado por el cambio del color de las luces que la alumbraban.
Una vez caída la noche, los comercios cerraban, las calles se iban llenando de otro tipo de personas, que caminaban más lento, despacio como quien busca algo que sabe dónde encontrar…Y poco a poco al cobijo de las obscuridad de la noche, los locos empezaban a asomar la cabeza de la que solo se distinguían los ojos que brillaban en la obscuridad, como si fueran ojos de gato.  Cerca de la media noche, las calles eran un desierto, hasta la fuente del parque se había ido adormir, la luna vestida como novia con un manto  de estrellas que destellaban lucecitas  como cortejándola al sol… Mientras en el portal del comercio, poco a poco se convertía en el techo de tantos que vivan en la calle.  Cada cual abriéndose un espacio, entre cuerpos desparramados en el suelo en una fila interminable que pasaba también por el callejón de los joyeros, más conocido como el pasaje Rubio .  Y los Locos como quienes son convocados por una voz acudían a la cita, algunos se reían como quien acababa de escuchar un chiste, otros lloraban como si estuvieran en un funeral, otros más peleaban entre sí o peor aun le pegaban al que encontraban, eran cruentas palizas que al día siguiente nadie los reconocía, pero nadie se metía, pues los locos del portal en su locura eran capaces de cualquier estupidez. Así que todas las noches los patojos lustradores se encomendaban a todos los santos para qué los protegieran de ser el escogido de la noche por los locos. Se decía que aunque no se estuviera dormido, lo mejor era cerrar los ojos y hacer como si se dormía, pues los locos acostumbraban escoger  a los que estaban despiertos  y era por eso que nadie los conocía, nadie sabía quiénes eran o de donde venían… Eran como aparecidos de las noches, que se desvanecían con la luz del alba.
Para Miguelin amanecía otra vez igual, siempre con la misma esperanza, siempre con la misma lucha, con el mismo papel de este teatro de la vida, el de ser el ignorado, el de ser aquel cuyo sufrimiento no se distingue por que es como parte del paisaje… Los locos seguirán allí… Han existido desde siempre y nunca dejaran de existir, porque son el reflejo de lo que se esconde y parte de ese algo que todos en el día pretendemos ignorar…
Oxwell L'bu copyrights 2010

martes, 14 de mayo de 2019

***Tengo razones...***

***Tengo Razones...***
Tengo razones para añorarte,
tengo razones para no olvidarte,
tengo razones para sentirme incompleto,
porque llevo el corazón de ti repleto.

Tengo razones para cantarte,
para ensayarme de poeta,
en el afán de escribirte los versos
mas sublimes y exelsos,
sabiendo que aún así  no conseguiría
expresarte, cuanto he llegado a amarte.

Porque cuando prende una nube su albura,
me hace añorar la inquieta hermosura,
de tus paisajes, que son pinceladas divinas,
donde el Creador ha expresado su amor.

Tengo razones para llevarte clavada
aquí en mi pecho, porque tu cielo
me dio el techo donde nacieron,
mis primeros versos...

Tengo razones, me sobran razones
y si acaso me faltarán...
Bastaría recordar mi niñez,
o mi adolecencia para sentir
esa loca impaciencia,
de sentirme serca de ti.

Tengo razones, tengo sueños
e ilusiones aún sin realizar,
porque es en tu regazo,
donde los podré lograr,
tengo razones. ..
Oxwell L'Bu copyright 2016

jueves, 28 de marzo de 2019

Antigua...Me enamoro de ella

***Me enamoro de ella***
Suspiro cuando te miro,
me embelesó, mis ojos
se quedan prendidos
y me tiembla en cuerpo
de la emoción.

Porque si un día me fui,
en verdad mi corazón
sigue allí...
Alli donde las jacarandas,
tienden una alfombra de flores,
al paso de los amores,
que nacen cada día.

Allí donde mi alma bohemia,
encuentra el vino dulce,
de mis nostalgias,
que me embriaga de alegría
y me hace cantar,
cundo escuchó aquella melodía.

Y es que cada día, cada instante,
me enamora más de ella,
de su aroma en cuaresma,
de sus colores en la
Semana Santa.

Cada día, aunsente o presente,
mi corazón la invoca y eso provoca,
que la añore como se añora
a la madre querida;
que la amé como se ama
a la doncella que supo
tocarnos el alma.

Me enamoro de ella,
de sus bugambilias sonrientes,
de sus calles de damas vestidas
de penitentes...
De sus historia encantadoras,
de sus templos repletos de veladoras.

Me enamoro de ella, de su misticismo ,
del romanticismo de sus noches eternas,
de su belleza inigualable, de su gente
siempre amable...
Antigua la ciudad de las rosas,
donde las doncellas cuál mariposas,
con colores de abril en su guipil,
coquetean con el viento.
Oxwell L’bu copyrights 2019

jueves, 21 de marzo de 2019

“Antigua la ciudad de la alegría***

“Antigua la ciudad de la alegría”
El tiempo se quede suspendido, contemplándola, se enamoró de alegría y decidío quedarse allí, donde los niños no crecen, donde las leyendas permanecen y cobran vida y se puede ser feliz, no por lo que pase afuera, sino por lo que ocurre dentro.

Cuando era un niño, sentía suma alegría, cuando llegaba mi abuelita y nos decía, prepárense patojos, que vamos a la Antigua. Había que tomar dos buses para poder llegar y en el camino uno iba silbando o cantando y otras veces contando los árboles, los vehículos de determinado color o simple y sencillamente admirando el paisaje.

Al llegar, la Antigua no era un parque de diversiones o ese lugar donde todo mundo sueña irse de vacaciones, porque encontrará excitantes emociones, no, es un lugar con su propio encanto. Porque allí cada calle tiene su historia, cada piedra su huella y cada bugambilia que cuelga de un balcón, parece estar sonriendo.

Antigua es la ciudad de la alegría, no porque sea un parque de diversiones o porque sea un lugar para beber y las buenas maneras perder...Sino porque es un lugar donde puedes encontrarte contigo mismo, así que cuando vayas a Antigua hasta ese favor, tomate las selfies que quieras, tómale fotos a ese bellolugar, luego apaga tu celular y déjate arrebatar, por su encanto. Porque en Antigua se respira paz, es un lugar diferente a los demás y por eso cuando llegan gentes de otros países quieren quedarse.

La gente anda sin prisas, sin la urgencia de lo inmediato, sino con la calma que da estar consciente de que este es el momento para ser feliz. Con una felicidad que viene desde el interior y se proyecta hacia afuera, en el saludo cotidiano, en la amabilidad congruente, pero sobre todo en la alegría de compartir.

Antigua, la ciudad de la felicidad, un lugar donde en verdad, puedes reencontrar esa alegría que no es de momentos, ni depende de “las cosas alegres que te sucedan” sino de esa armonía que puedes encontrar en tu interior.  Así es Antigua, mágica, bohemia y soñadora.
Oxwell L’bu copyrights 2019
#AntiguaGuatemala

martes, 5 de marzo de 2019

***Les presento a mi bandera***

***Les presento a mi bandera***
Si me preguntas de dónde soy,
mira mi bandera y lo sabrás,
porque ella es fiel representación,
de lo que llevamos los chapines
en lo profundo del corazón.

Porque esa bella morena,
se baña entre dos mares,
que son el reflejo de esa cielo,
donde una Monja Blanca
tiene su anhelo.

Y cuando prende una nube
su albura,
revela la hermosura,
del ave símbolo viviente
de la libertad.

Pues la tierra de donde
yo vengo, es un paraíso celestial,
es inspiración del poeta,
ya que el Creador a dejado
sus pinceladas divinas,
en cada paisaje.

Llevo mi bandera a donde voy,
porque ella es como fotografía,
que el enamorado anda portando,
para besarla cuando por ella
está suspirando.
Oxwell L’bu copyrights 2019

domingo, 17 de febrero de 2019

“antigua a la antigua”

“Antigua a la antigua”
Antigua la ciudad donde el tiempo se quedó embelesido contemplándola, Antigua la ciudad museo, en cuyas calles transitan leyendas vivientes.

Antigua la ciudad que con sus encantos invita al cortejo y romance, bugambilias colgantes como niñas esperando serenata bajo la luna de plata...Antigua cuyas jacarandas cuando florecen, transforman el paisaje cada Semana Santa.

Antigua la ciudad de mis ancestros, ciudad donde mi amada se quedó dormida evocando su niñez, mientras se le abrían las puertas del cielo, donde la esperaba el abuelo.

Antigua a la antigua, nostalgia recurrentes de los abuelos; gringos que vienen a reencontrarse y terminan quedándose y la Antigua les de la bienvenida, pero les pide que no vengan arrastrando sus constumbres, que no la vean como un antro, sino como lo que es, una ciudad bohemia, que no es abstemia al vino del amor.
Oxwell L’bu copyrights 2019

viernes, 8 de febrero de 2019

***From Guatemala with love***

***From Guatemala With Love***
De Guatemala con Amor,
te traigo la más bella flor,
esa que cada amanecer,
se baña en los jardines
de eternas primavera,
con el rocío de las lágrimas
de emoción del Creador.

De Guatemala con Amor,
te traigo estos ojos inundados
de esos paisajes que extasían hasta el alma,
ojos que emanan infinita ternura,
porque se han llenado de tanta hermosura.

Como una nube que prende su albura,
el mismo cielo forma su bandera,
que es el vestido azul con perraje blanco,
de la Niña de Guatemala,
esa patoja preciosas que extiende
sus alas de mariposa…

De Guatemala con Amor,
les traigo ese canto de marimba,
versos de poetas, coplas de cantores
y las historias que se escriben en sus calles
y nos hablan de viejos amores.

¡Qué patoja más bella!
Emite una luz que como estrellas
se refleja en la mirada de esa mujer,
que con solo su rose te hace estremecer,
pues así aman las hembras de Guatemala.

De Guatemala con Amor,
porque cada niño que nace,
es una buena noticia…
Pues con el renace la esperanza
y la fe de hacer un mundo mejor,
De Guatemala con Amor.
Oxwell L’bu copyright2014