Mostrando entradas con la etiqueta Facundo Cabral. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Facundo Cabral. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de julio de 2011

***A Facundo Cabral***

***A Facundo Cabral***
¿Donde están tus versos poeta?
Dime en que mar tu inspiración
naufrago...
Sera acoso que las velas de tu
...barca el viento las rompió,
será que tus sueños e ilusiones
chocaron de repente con la realidad.

Dime poeta en que barranco tu pluma
se extravió...
Dime poeta quien tus cuadernillos
confisco…

Quien pondrá a bailar ahora a las letras,
quien pintara paisajes con las palabras...
Dime poeta en donde tu pluma se extravió,
para salirla a buscar.

El mundo seguirá sin ti,
el tiempo no nos esperara,
pero es verdad que ya nada
será igual...

Porque este jardín que fue
tu paraíso encontrado…
Sin vos hoy luce marchito
lúgubre y vacio.

Hoy son muchos los que
lloran tu partida…
Y vos decís que esto no es
una despedida…
Es más bien una bienvenida.

En un rincón de este universo,
yo me pregunto poeta quien
recitara tus versos…
Y como un trinar de mandolinas
vienen a mi mente tus palabras.

“Dejad tus coplas al viento,
Porque cuando ya no las
canta el cantor y las canta
el pueblo, lo que se ha
perdido de gloria se gana
de eternidad…”

Hoy descubro poeta que
es una gran verdad…
Pues el creador aparte de
darte inspiración de poeta,
te dio lengua y corazón de profeta.
Oxwell L’bu Copyright © 2011

sábado, 9 de julio de 2011

"Facundo Cabral"


“Facundo Cabral”
(Cuando Un Amigo se Va)
Siento una tristeza en el alma, que no me cabe en el pecho, siento el corazón desecho y he llorado a ese amigo y hermano de todos Facundo Cabral como se llora a un hermano. Porque tanto para mí como para millones el maestro hace tiempo que dejo de ser un extraño, con sus versos de colores nos ha ...acompañado desde antaño y la magia y encanto de sus canciones nos hacen vibrar de vida, paz y esperanza desde hace años…

Con vos Facundo y de tu voz aprendí que la libertas es innegociable, porque es un bien innegable con el que todos nacemos; tus pensamientos claros y sencillos fueron como destellos de luz venidos del infinito, cuando más de una vez, hemos visto el jardín de nuestras vidas marchito, lúgubre y vacio.

Indio Gasparino, como te vamos a extrañar, porque aun que nos quedan tus coplas eternas, guardadas en discos, videos y escritos, tu lugar nadie lo podrá llenar… Vos dijiste; “No hay muerte, hay mudanza” y a nosotros nos queda la esperanza de que cuando nos mudemos, Dios nos de la bendición de tenerte como vecino.

Hoy siento un estupor, una tristeza que se mescla con impotencia y esto dicho, no desde la comodidad de quien observa, si no como quien también ha sufrido el flagelo de la violencia, en un país donde está la huella de Dios, aun que algunos no la quieren verla… Pero no podemos vivir como desahuciados porque eso sería como negar que un día te escuchamos o permitir que tus coplas caigan al olvido. Vos que has sido más que un icono del pensamiento latinoamericano, pues para vos no habían extraños, porque todos eran tus hermanos. Sé que algunos no entendieron tu mensaje y por eso de forma prematura y salvaje te enviaron de viaje hacia ese lugar, donde algún día nos volveremos a encontrar.

¡Ojala! La justicia llegue y esto no lo digo con espíritu de venganza, si no como aquel que quiere que por fin sean desatadas las alas de la justicia y la libertad en una tierra a la que también amo Facundo Cabral, porque nosotros también aprendimos a amar a ese hombre que le puso voz a nuestros silencios eternos…Facundo tu partida me ha afectado, como en diferentes etapas de mi vida tus coplas afectaron y re guiaron mi pensar y mi sentir, pero vos que ya has dado ese brinco de fe a la eternidad regocíjate en el creador que un día te creo por amor, una amor tan grande que traspirabas por los poros, hoy solo se te decir, lo que Cortez con sabio atino más de una vez con vos canto: “Cuando un amigo se va, queda un lugar vacio, que no lo puede llenar la llegada de otro amigo, cuando un amigo se va una estrella se ha perdido…”
Oxwell L’bu