domingo, 18 de agosto de 2019

“La grandeza permanece”

“Los grandeza permanece”
Veo nuevamente y se turba mi mente, el comprobar que en nuestra tierra, nos encantan los homenajes póstumos.

No sabemos o no tenemos una cultura, de reconocer la grandeza de un ser humano, sino hasta que esté en nada puede disfrutar dicho reconocimiento. Nos pasamos admirando, a las “grandes” figuras creadas por los medios y principalmente cuando son extranjeros. Hay quienes en su fanatismo por un equipo de fútbol(por supuesto del extranjero)  crean enemistades, se insultan y si pudieran se matarían.

Al parecer se nos ha educado para no reconocer el esfuerzo y logros  ajenos, nos carcome la envidia cuando alguien que conocemos, sobre sale y en vez de apoyarle nos constituimos en sus detractores y criticones de oficio.

Hoy dio ese salto a la eternidad, otro de los grandes, que ha dado el deporte nacional, don Teodoro Palacios Flores y ahora si, los medios y no digamos las redes sociales lo elogian, y no se harán esperar los mentados, homenajes póstumos de los cuales algunos se cuelgan, para ganar notoriedad o esos cinco minutos de fama. La historia se vuelve a repetir, se va sin el justo reconocimiento, como ha sucedido en el pasado con otros, que al igual que él han dejado un legado al país.

Pero creo que a todos esos grandes que nos han precedido, más que recibir homenajes póstumos, les gustaría ver, que hemos cambiado, esa cultura del NO reconocimiento y empezamos a reconocer la grandeza de los que hoy caminan por nuestras calles, no solo soñando, sino luchando por lograrlos dichos sueños.

Gentes comunes de a pie, héroes anónimos que con su trabajo engrandecen al país, sin ir tan lejos a nuestros propios progenitores, que han dado su vida para que nosotros seamos mejores.

Hoy, si, hoy tenemos entre nosotros esas almas grandes, en las ciencias, el deporte, el arte etc. Personas como Érick Barrando, Charles Fernández, Alux Nahua, Luis Von Ahn, Hector Sandarti, Elizabeth de Guatemala y así se podría tener una lista interminable.

Ojalá fueran menos los homenajes póstumos y más las celebraciones de la vida, de esos que van dejando su huella antes de su partida.
Oxwell L’bu copyrights 2019

sábado, 17 de agosto de 2019

La bandera de nuestros padres

***La Bandera De Nuestros Padres***
Azul como la eternidad,
blanca como la verdad,
así es la bandera,
a la que he jurado,
mi lealtad...

Es la bandera de mis pades,
la que ellos me enseñaron
a honrar  y respetar
y yo aprendí a amar.

Esa es la bandera,
que une nuestros corazones,
la que al verla ondear,
nos llena de emociones.

Cuando vemos a nuestros
padres una lágrima derramar,
cuando entonan nuestro himno,
con la voz del mar...

"Libre al viento tu hermosa
bamdera" Nos llama a la unidad,
porque con ella nuestra patria
ha abrigado esos sueños de libertad.

Pues cuando la vemos ondear,
no debemos de olvidar,
a los que su vida han querido ofrendar,
para que vivamos en una patria digna.

Porque no es sólo nuestra bandera,
es la bandera de nuestros padres,
el símbolo de su identidad
y a la que rindieron su lealtad.
Oxwell L'Bu copyright 2015

lunes, 29 de julio de 2019

***Guatemala poesía de Dios***

“Guatemala poesía de Dios”
Si la belleza con el paisaje
se quiere rimar,
en esta tierra se puede encontrar;
porque mi tierra tiene un color diferente,
tiene pinceladas de eterna primavera
y un colorido que sorprende.

Guatemala es la poesía de Dios,
poesía que corre a raudales,
entre las montañas, los ríos,
los lagos, los volcanes,
es que cada rinconcito,
es un lugar bendito.

Por eso el chapin se inspira
y respira, esa aliento de Dios
y lo transforma en hermoso guipil,
con los colores de abril.

Guatemala, ese verso
que en todo el universo,
fue donde perfectamente
rimó, la belleza, con la sencillez,
porque Guatemala es ese
verso sublime que enamora.
Oxwell L’bu copyrights 2019

sábado, 13 de julio de 2019

“Hermosa”

Hermosa....
Hermosa te llama el poeta cuando le hinchas de inspiración, 
hermosa te llama el cantor cuando le tiembla
la voz en su canción. ..
Hermosa te llaman los enamorados porque en tus calles renace el amor...
Hermosa te llama quien admira tus paisajes que son pinceladas Divinas de la creación, 
hermosa te llama la mujer que llena de esperanza da ha esta bella tierra un nuevo ser...
Hermosa te llama el que en la distancia suspira, llora y anhela volver...
Porque eres hermosa, mi tierra presiosa donde el Creador me permitió nacer...¡Hermosa!
Oxwell L'Bu copyright 2016

jueves, 27 de junio de 2019

Quién derrocó a Arbenz?

***¿Quién Derroco A Arbenz?****

¿Quién Derroco a Arbenz?
los Hombres de a pie,
que pasaron indiferentes
y no lucharon por no tener
conciencia de lo que se perdía.

¿Pero quién derroco a Arbenz?
El dinero acomodado,
la codicia animal,
la indiferencia internacional,
que luego lo lamento.

¿Quién derroco a Arbenz?
Esa organización extranjera,
de mercenarios que hurgan
como perros metiendo
el asicó donde quiera.

¿Quién derroco a Arbenz?
Una compañía bananera,
un pueblo indiferente
y esos soldados que
no luchan por honor 
sino por un salario.

Quizás falto vocación por
la libertad…
Quizás fueron tantas mentiras,
disfrazadas de verdad;
quizás fue el adoctrinamiento
de los que siempre están
pidiendo resignación. 

¿Pero quién derroco a Arbenz?
Mercenarios con aviones,
intereses extranjeros con aguijones,
disfrazados de libertadores.

¿Quién derroco a Arbenz?
Los amantes del status quo,
el uniformado honesto que no indago
y la bota del poder lo engaño…
Los oradores inconsecuentes,
que les falto ser valientes.

¿Pero quién derroco a Arbenz?
Una tiranía en el continente establecida,
a la que la alarmo esa primavera,
que permitió que brillara como
nuca el sol.
Oxwell L’bu Copyright ©2012

lunes, 17 de junio de 2019

“Los locos del Portal del comercio”

“Los Locos del Portal del Comercio”
Amanecía en el valle de la Ermita, la catedral  parecía una elegante señora que se levanta engalanada cuando la despierta el sol… El palacio de gobierno con sus vitrales árabes y sus jardines llenos de color.  La fuente del parque que con sus aguas saltarinas parecía una patoja chapoteando el agua y bailando de alegría… El parque central hermoso, con sus faroles coloniales y sus arriates caprichosos  hacían gala de “La eterna primavera”.
La tibieza de una briza que soplaba, le pasó por el rostro como besándolo, como diciéndole: vamos despiértate que la luz ha espantado tus temores… Y al abrir los ojos lo primero que buscaba el patojo era su cajita de lustre, que era donde guardaba sus mayores tesoros, betún de diferentes colores, tintas hechas de añelinas rebajadas con agua, sus trapos de franela, sus cepillos de cerdas suaves, su cajita de fósforos vacía donde ponía las monedas sueltas, un carrito de metal despintado que era el único recuerdo que le dejo su padre antes de perderse en la jungla de concreto y por supuesto la foto de su madre.  
Ahora empezaba la lucha del día para  Miguelin, tomando su cajita de madera se iba al mercado central a buscar algo para medio comer, quizás un panecito con una tasita de café, que más bien parecía agua de calcetín de lo ralo que estaba.  Las doñas del mercado central  era las proveedoras del desayuno de los pobres y porque no suertudos que podían darse ese lujo….Lo que por las noches era el refugio de los locos, por el día era el campo de batalla de los muchos que comerciaban en el portal.
Luego de desayunar, Miguelin se iba corriendo al parque central para agarrar a los primeros clientes que eran los choferes de los ministros y gente importante, al pasar por catedral se persignaba tres veces como le había enseñado  su madre, una por  el Padre, otra por el Hijo y otra por el Espíritu santo…Amen…Ya cada quien iba tomando posición en su espacio, sin contratos pactado, pues no se valía quitarle el pan a otros, había que respetar si no se quería un lio después. Cada uno de  los lustradores del parque central, se sentaba en su cajita de lustre a esperar  a los clientes de siempre, los llamaban con un chiflido, un veni pa’ ca  patojo y allí iba el patojo corriendo para lústrale los zapatos a los viejos estirados que se sentían importantes.  Se sentaban en una de las bancas del parque, no sin antes pasar sus pañuelos llenos de mocos para no ensuciarse con la mugre de la chusma, abrían su periódico para leer  o hacer como leían mientras el patojo le lustraba los zapatos con el cuidado de no mancharle los calcetines, si no, no solo no les pagaban y se arriesgaban a tener que pagar los mentados calcetines…
Miguelin se pasaba casi toda la mañana ocupado, lustrando y escuchando los secretos de estado que los viejos estirados de vez en vez ventilaban mientras se lustraban los zapatos, pero a los lustradores que les iba a importar, si para ellos lo que contaba era sobrevivir ese día y luego aun mas sobrevivir la noche, con los locos del portal. Al medio día, los lustradores del parque buscaban  la sombra de un árbol para  refrescarse, más de alguno se ponía a rezar el Ángelus mientras repicaban las campanas de la catedral, los que tenían la suerte de haber lustrado suficiente se iban a almorzar y los que no, pues entretenían el hambre jugando trompo, espantando a las palomas o tirando corcho latas a la fuente, que parecía escupirlas para afuera por la presión del agua.  Al atardecer poco a poco empezaba la agonía de todos los días, poco les entretenía el escuchar las notas de la marimba que tocaba en la Concha acústica y que al ir cayendo el manto de la noche la fuente parecía bailar  con sus aguar armonizado por el cambio del color de las luces que la alumbraban.
Una vez caída la noche, los comercios cerraban, las calles se iban llenando de otro tipo de personas, que caminaban más lento, despacio como quien busca algo que sabe dónde encontrar…Y poco a poco al cobijo de las obscuridad de la noche, los locos empezaban a asomar la cabeza de la que solo se distinguían los ojos que brillaban en la obscuridad, como si fueran ojos de gato.  Cerca de la media noche, las calles eran un desierto, hasta la fuente del parque se había ido adormir, la luna vestida como novia con un manto  de estrellas que destellaban lucecitas  como cortejándola al sol… Mientras en el portal del comercio, poco a poco se convertía en el techo de tantos que vivan en la calle.  Cada cual abriéndose un espacio, entre cuerpos desparramados en el suelo en una fila interminable que pasaba también por el callejón de los joyeros, más conocido como el pasaje Rubio .  Y los Locos como quienes son convocados por una voz acudían a la cita, algunos se reían como quien acababa de escuchar un chiste, otros lloraban como si estuvieran en un funeral, otros más peleaban entre sí o peor aun le pegaban al que encontraban, eran cruentas palizas que al día siguiente nadie los reconocía, pero nadie se metía, pues los locos del portal en su locura eran capaces de cualquier estupidez. Así que todas las noches los patojos lustradores se encomendaban a todos los santos para qué los protegieran de ser el escogido de la noche por los locos. Se decía que aunque no se estuviera dormido, lo mejor era cerrar los ojos y hacer como si se dormía, pues los locos acostumbraban escoger  a los que estaban despiertos  y era por eso que nadie los conocía, nadie sabía quiénes eran o de donde venían… Eran como aparecidos de las noches, que se desvanecían con la luz del alba.
Para Miguelin amanecía otra vez igual, siempre con la misma esperanza, siempre con la misma lucha, con el mismo papel de este teatro de la vida, el de ser el ignorado, el de ser aquel cuyo sufrimiento no se distingue por que es como parte del paisaje… Los locos seguirán allí… Han existido desde siempre y nunca dejaran de existir, porque son el reflejo de lo que se esconde y parte de ese algo que todos en el día pretendemos ignorar…
Oxwell L'bu copyrights 2010

martes, 14 de mayo de 2019

***Tengo razones...***

***Tengo Razones...***
Tengo razones para añorarte,
tengo razones para no olvidarte,
tengo razones para sentirme incompleto,
porque llevo el corazón de ti repleto.

Tengo razones para cantarte,
para ensayarme de poeta,
en el afán de escribirte los versos
mas sublimes y exelsos,
sabiendo que aún así  no conseguiría
expresarte, cuanto he llegado a amarte.

Porque cuando prende una nube su albura,
me hace añorar la inquieta hermosura,
de tus paisajes, que son pinceladas divinas,
donde el Creador ha expresado su amor.

Tengo razones para llevarte clavada
aquí en mi pecho, porque tu cielo
me dio el techo donde nacieron,
mis primeros versos...

Tengo razones, me sobran razones
y si acaso me faltarán...
Bastaría recordar mi niñez,
o mi adolecencia para sentir
esa loca impaciencia,
de sentirme serca de ti.

Tengo razones, tengo sueños
e ilusiones aún sin realizar,
porque es en tu regazo,
donde los podré lograr,
tengo razones. ..
Oxwell L'Bu copyright 2016