miércoles, 21 de abril de 2021

*** Ojalá Guatemala***

*** Ojalá Guatemala***
Ojalá Guatemala, estos
hijos tuyos, que has parido,
con dolores creadores de vida,
puedan mirar al futuro
con esperanza.

Ojalá Guatemala, no les
heredemos, esos odios
y antagonismos;
ojalá ellos sepan rellenar,
todos esos abismos,
que hemos provocado,
por no reconocernos,
como hermanos.

Ojalá Guatemala, ojalá 
dejemos de desviar,
esos caudales de bendiciones,
que recibimos de tus entrañas,
hacia nuestros propios beneficios.

Porque está patria nuestra,
ya no aguanta más,
a esos que dicen amarla
y solo se dedican a saquearla;
ya no soporta más a esos hijos ingratos,
que arrancan de las manos de sus hermanos,
el fruto de su trabajo.

Ojalá Guatemala, ojalá 
nos dejemos de tanto alardear 
y nos pongamos realmente 
a trabajar por el bien común,
sin buscar acaparar,
lo que tú das para todos.

Porque  esos que endeudan
nuestro presente y futuro,
en pos de acumular riqueza,
merecen ser vomitados
y arrancados de raíz,
para acabar con el mal de esta
tierra.

Si esos que se confunden
entre el trigo y no son más 
que cizaña, que tienen esa maña,
de estafar y adulterar la cosecha.

Ay de esos que son astutos para el mal,
que creen que con sus mentiras piadosas,
podrán escapar del juicio y siempre
saldrán en caballo blanco.

Ojalá Guatemala esta nueva sangre 
de niños no se contamine,
con los vicios del pasado
y puedan dejar a un lado,
las diferencia para construir
una gran nación...
Ojalá Guatemala.
Oxwell L’bu copyrights 2021
Foto:Noticas de la iglesia  Jesuscristo
#Guatemala


 

jueves, 1 de abril de 2021

***La cena chapina***

***La cena chapina***
Mire usted, que algo misterioso 
se cocina en la cocina,
algo que al expeler su aroma,
provoca que despierte el hambre
y por algo a de ser que el patojo
rápido se asoma.

No es solo el delicioso aroma del café,
mezclado con el de los suculentos frijoles;
es también el pan francés y las infaltables 
chapurradas.

Es ese calor de hogar que a la familia
suele congregar; es esa hora santa,
en la que se deja todo a un lado,
para agradecer al Creador,
esos alimentos frutos de su Amor.

Porque la cena chapina,
no es solo lo que se come,
es lo que se comparte y reparte,
es ese momento en el que la alegría,
pasa a ser la mayor acción de Gracias.
Oxwell L’bu copyrights 2021
#chapines


 

domingo, 28 de marzo de 2021

***La hora del café con la champurrada***

***La hora del café con champurrada***
Sabrá usted, que para los chapines,
la hora del café con champurrada,
es una hora sagrada.

Porque es un momento familiar,
en el que se comparte y se suele degustar,
ese café delicioso, que brota de las entrañas
de esta bella tierra.

Y de ese pan que es fruto del trabajo
y que recibimos como dádiva del cielo,

con alegría y anhelo.

Desde niños, se graba en nuestro olfato,
ese aroma a café de jarrilla,
hecha de arcilla, es un café 
que se hace a fuego lento,
con el corazón contento.

Y las champurradas,
son galletas sagradas,
que nos heredaron nuestros
ancestros.

Por esto desde Antigua a Xela,
desde Coban hasta el Peten,
desde Esquipulas pasando
por la capirucha hasta Chichicastenango,
la hora de la champurrada es una
hora sagrada.
Oxwell L’bu copyrights 2021
Foto:Internet
#cafe


 

sábado, 27 de marzo de 2021

“Desde las nubes”


 “Desde las nubes”

Me trepé hasta el cielo, con ese anhelo, de contemplar tu belleza...


Te vi bella y majestuosa, tomando baños de sol, mientras te desatabas las trenzas de tus eternas primaveras y entonces sentí la fragancia de tus flores de muchos colores.


Entonces llegó a mi, ese aroma a tierra mojada, que tiene a mi alma enamorada y al notar que te miraba, en tu rostro se dibujó una sonrisa, sentí mi corazón latir de prisa y quise quedarme una eternidad, contemplándote.


Luego prendió una nube su albura, para engalanar tu hermosura y el cielo se pintó de un azul intenso, para cubrir tu desnudez.


Ante tu belleza, me quede perplejo, no podía creer que aquella visión  fuera posible, pero era verdad las pupilas se me llenaron de ti.


Oh mi morena bella, la cuna  donde yo nací,  mi alma gime por estar cerca de ti.  Allí donde soñé con los ojos abiertos, donde escribí mis primeros versos, porque pasan los días, pasan los años y yo sigo suspirando por ti , pues me enamoré desde el primer día en que te vi...

Oxwell L’bu copyrights 2021

Foto: Emilio Santiago Emil

(Desde el volcán de Acatenango)

lunes, 22 de febrero de 2021

Con un café...

 Con un café acompañaré,

estás ansias de vivir...

De sentirme vivo, de saber que existo,

no solo porque si...


Porque un café tiene ese aroma,

que me evoca ese sol que se asoma,

en mi ventana esperando el mes de abril.


Porque con un café el invierno 

es más llevadero, el frió más tolerable 

y la vida más amable.


Y mejor si junto a mi café hay pan,

ese que repartió y compartió 

“El hijo del hombre” ese que no solo

sacia el hambre corporal,

sino el hambre de vivir y compartir.

#Cafe


 

sábado, 21 de noviembre de 2020

“La partida”


 . “La partida”

Cuando aborde el avión, se agrietó mi corazón, una parte quedó allí, donde nací, donde está enterado esa parte del cordón umbilical, que me une a está tierra y a lo que más amo, la otro parte late en mi pecho, es la que vive con la esperanza, del reencuentro...

Interminables e insaciables fueron aquellos días, de mi niñez, donde quizás faltaron juguetes, pero nunca hubo escaces de amigos; entrañables son aquellos años de adolescencia, entre la impaciencia y la alegría de las primeras ilusiones; como agua fresca corriendo por los valles, fueron esos días de juventud, tejiendo ideales con los sueños y sintiéndome dueño de mi destino, sin pensar que llegaría el día, en que tendría que emprender otro camino.

Por eso dejar mi tierra, no fue como cambiarse las vestiduras, fue más bien desnudar el alma, para descubrir cuanto de ella vive en mí.

Un murmullo de marimba, casi como un lamento inefable desgarraba mi alma, cuando partí, pues como poder evitar semejante dolor, si era como cuando uno deja un gran amor; cómo partir indiferente, cuando mis huellas aunque imperceptibles están allí, allí donde soñé con los ojos abiertos, allí donde recibí mis lecciones de vida, es por eso que es honda la herida.

Se que por sus calles vegan, como huérfanos, mis primeros versos, mis canciones, que a lo lejos lloran con gemidos de poesía, que hoy son los ecos poco perceptibles, que solo se escuchan en el silencio.

Cómo hubiera querido, traerme todo eso de allá, pero parto desnudo, tal y como llegué, pero incompleto, porque dejo un cofre repleto con mis vivencias y recuerdos. Hoy vivo en un país, donde soy un extraño, donde no tengo nombre, ni pasado, donde nadie me extraña, ni espera, porque soy uno más, entre los muchos que vienen.

Pero tengo una identidad, que me da individualidad y que de alguna forma, más de alguien nota, pues denota mi origen, pues tengo impreso en mis retinas sus paisajes, tengo en mis manos, metida entre la uñas, la tierra donde estas manos sembraron flores, tengo en mi piel los colores y el aroma a tierra mojada y cuando habla mi lengua, no puede evitar, el casi declamar, los poemas, donde siempre, está el dulce nombre, que sacude a este hombre: Guatemala.
Oxwell L’bu copyrights 2020
Foto: Paisajes De Guatemala Steven
#Guatemala