martes, 3 de mayo de 2011

***Huelguero de corazón***



***Huelguero de corazón***

¡Aquí está tu son Chávela!
Es el grito de guerra de la abuela,
que con gran emoción ve
que aun que pasan los años,
se mantiene viva esta,
que es más que una tradición.

Porque la “Huelga de Dolores”
trascienden épocas y tiempos,
facciones y gobiernos…
Es más que un desfile comparsa
o el tribunal donde se denuncia
todo esa farsa…

Sustentada por el legado de generaciones,
de poetas, bohemios y escritores…
Que plasmaron en sus letras un canto
a la Chalana que es la mera, mera que
aunque es apetecible como una pera,
no se alquila como ramera…

Soy Huelguero de corazón…
No crean que es por guebon porque
también soy un cabron,
para eso de la diversificación
y las leyes del universo.

No son mis versos perversos,
son la sublime expresión,
del sentir de mi gente,
porque llevo grabado en
el corazón y la mente
tu nombre Guatemala.

No hablo por hablar, ni porque
los quiera casaquear,
tampoco busco un lugar,
para roer el hueso al que aspiran
los que le soban el lomo
a esos que se sienten dueños
de la guayaba…

Soy Huelguero de corazón por que
al igual que Asturias, Cardoza y Aragón,
Guatemala es mi obsesión,
pues la amo con todo el corazón.

Soy determinado como Oliverio
que alzo su voz para denunciar,
aunque al hacerlo compro boleto
al tren que va al cementerio…

Pero a medio camino la Chalana
lo bajo porque hombres con esos
ideales deben de ser inmortales.

No soy bochinchero, ni manifestante,
porque la Huelga es un altar
distante para aquellos que solo
buscan entretención…
 
Soy estudiante “Usaqueño”
San Carlista…
No un oportunista que busca
figurar para que la gente
lo venga a admirar. 

Porque el que busca solo diversión,
mérese ser acusado de traición,
al legado que más de una generación
pago con sangre…

Oxwell L’bu

***Nuestra Cultura***


***Nuestra Cultura***

Herederos de costumbres de ayer,
que siguen vigentes en cada amanecer,
en una tierra que cada día reivindica
esa sabiduría milenaria…

Porque la nuestra, no es una cultura
de sobrevivencia si no de permanencia
y que a pesar de esa cruel persecución
supo cómo sobrevivir…

Porque hemos de saber que la historia
que conocemos es la versión de los
que alguna vez se sintieron vencedores.

Reduciendo a mitos o leyendas lo que
se escribió con sangre…
Y que los abuelos supieron guardar
en la mente y en el corazón,
para trasladarlo a la próxima generación.

Porque a pesar de que el conquistador quiso
desaparecerla, persiguiéndola y  volviéndola
clandestina… Se revistió de costumbres,
leyenda y folklore.

Hoy son otras formas las que la amenazan,
como esos “Modelos” que se difunden
en forma masiva y que buscan mediante
la repetición el adoctrinamiento…

Nos venden panaceas…
Nos imponen paradigmas…
Pero hay cosas que tiene sus raíces
en el corazón y pasan a ser manifestaciones
que expresa el alma.

Oxwell L’bu
Imagen: Internet 

***Antigua Guatemala***


***Antigua Guatemala***

Las buganvilias que cuelgan
en los balcones saludan
al nuevo día…

Y en los jardines las rosas
desveladas se levantan,
la capitanía general se leva
la cara con las fuentes del parque.

Voces de diferentes idiomas
se escuchan por sus calles
con nombre…

Las campanas de sus templos
repican anunciando el paso
del santo que por amor mendigo
por sus calles…

Ciudad donde el tiempo
se quedo suspendido…
Ciudad mística y de misterio.

Donde al caer la tarde
las leyendas cobran vida
y pasan a ser parte del paisaje.

Que como un perraje multicolor,
la cubre al caer la noche…
Los grillos uno a uno van
saliendo de debajo de las piedras.

Afinan sus violines para otra
noche bohemia donde le darán
serenata a la luna mientras se
mueren de celo las estrellas.

El Coloso volcán se empina
Porque quiere rosarla
y ella le responde con un
beso de luz…

Allá en lo alto se ve la cruz,
que es como una espada
clavada en el horizonte.

Conforme cae el manto
de la noche…
Uno a uno se van sumando
los mitos e historias,
que se mantienen vivos
en las memorias.

Antigua ciudad suspendida
en el espacio y el tiempo,
que al conocerte te haces
inolvidable…

Hoy repican en mis oídos
las historia de mi abuela
y una ola de nostalgias
embriaga mis recuerdos.

Porque no es solo tu arquitectura
o la belleza que te engalana,
la que te hacen entrañable,
es toda esa historia pero sobre
todo la fe y Amor de tu gente.

Oxwell L’bu
Imagen : Internet

***Ruta Paraíso***


***Ruta Paraíso***

Quiero llenarme los ojos
de paisaje…
Hoy preparare mi equipaje,
amistad y hermandad serán
suficientes…

Iré descalzo pues tocare
tierra sagrada,
de montañas esculpidas,
de ríos y lagos que se
besan con el cielo.

Me sumergiré en sus selvas
tropicales que como vírgenes
guardan su misterio...
Manteniendo intacto los reductos
llenos de esplendor.

Contemplare los colosos volcanes,
que se yerguen como centinelas,
que en el horizonte vigilan
tanta belleza…

Me trepare en las pirámides que
construyeron mis antepasados
que son como escaleras al cielo,
desde donde ellos escudriñaron
sus misterios…

Me bañaré en sus manantiales
donde llegan las plantas
y las flores a beber.

Veré amanecer desde las costas
de arena color ébano del Pacifico
y el atardecer lo contemplare desde
ese paradisiaco trópico con sabores
y colores diferentes..

Con admiración y reverencia
contemplare ese legado de cultura,
donde mis antepasados los Mayas
hicieron gala de su intelecto.

Con profundo respeto…
Entrare en los templos e iglesias,
donde mi pueblo busca ese
contacto con el creador y donde
la fe no es una emoción,
si no una forma de vida.

Me llenare de la jovialidad
de los hijos de esta tierra,
que han aprendido que el
mejor regalo sigue siendo
la presencia…

Disfrutare de sus tardes bohemias
donde los cuenteros reúnen en
tormo a ellos a los patojos
y a los ancianos para impregnarlos
con sus cuentos y leyendas.

Bailare los sones de esta tierra,
y con el alma llega de gratitud
y emoción entonare una canción.

 Me zambulliré en sus aromas y sabores,
me pintare el rostro con sus colores,
y en sus calles buscare nuevos amores.
 
Y cuándo caiga la tarde…
Lleno de gratitud e inspiración,
escribiré unos versos…

Trasnochare contando las estrellas.
y cuando esté a punto de dormirme,
descansaré en esa península incrustada,
que fue en mi infancia un pedacito de cielo.

Oxwell L’bu
Imagen: Internte

***De Azul y Blanco***


***De Azul y Blanco***

Los patojos se aplicaron
rugieron como los jaguares,
sacando la casta de sus ancestros,
que zurdos, derechos y ambidiestros,
jugaban futbol con la luna y con el sol…

Hoy tiñeron la cancha de azul y blanco,
mientras sentados en un banco,
a los chapines les retumbaba el corazón.

Porque si los Mayas jugaron con
las matemáticas del cielo
ya lo dijo el abuelo:
¿Qué no se puede lograr en
esta tierra bendita?

 ¡Si desde chirises los patojos
nacen buscando estrellas!
Si corre por sus venas
la sabia del maíz…

Con la fortaleza de una Ceiba,
la belleza de una Monja Blanca
y el pecho erguido de un Quetzal
volando en libertad…

Y qué decir de sus mujeres,
cuya sencillez es su mayor
belleza…
Y por eso las chuleamos
cuando las vemos florecer
en nuestra eterna primavera.

Porque esa chispa chapina
que con todo combina…
Pues igual cantamos que lloramos,
porque lo nuestro es vivir con intensidad.

Celebramos si ganamos
y si perdemos también…
Contamos chistes en las fiestas
y en los funerales también…

Porque le sacamos chiste a todo,
Porque le sacamos chispa a la vida
y con la misma garra y corazón,
ponemos el alma en una chamusca
en el barrio o en un partido de futbol.

Oxwell L’bu

Imagen: El Quetzalteco

***Hay Champurradas***





***¡Hay Champurradas!***

Como patojas ilusionadas
esperando en la panera,
por alguien que las saque
a bailar…

El café impaciente las espera,
cual si fuera la pista de baile,
donde los cristalitos de azúcar
al ritmo de una cuchara giran
como si fueran luces intermitentes.

Los patojos aparecen de la nada,
hurtando pedacitos o dándoles mordidas,  
pues es su sabor una cordial invitación
cuando se sirven en la mesa…

Tostaditas y crujientes son la mayor
tentación para el que guarda dieta,
porque de no tomar ahora una,
te quedas sin probar ninguna.

Ya que vuelan más rápido que
los patojos en bicicleta,
pues no hace falta que escuchen
el sonido de una corneta,
que los llama a rancho.

En el desayuno, el almuerzo o la cena
comerse solo una es una condena…
Más si han sido bañadas en ajonjolí.

¡Mira niña que yo no fui!
Porque si alguna ha sido mordida
habrá sido por un boca forajida
que no se supo controlar.

¡Mira! Que hasta los patojos
se olvidan de los juegos, la televisión
o la tarea cuando escuchan el hervor
de la cafetera….

 Será ese aroma a tierra morena,
o será su atractiva textura…
La que a todos les hace perder
el decoro y la. cordura,
cuando se sirven en la mesa.

Pues a la voz de: ¡Hay champurradas!
El hambre arde a llamaradas,
ya que a esas patojas nadie las deja
vestidas y alborotadas…

Oxwell L’bu