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viernes, 21 de diciembre de 2012

***Un Nuevo Amanecer***

 

***Un Nuevo Amanecer***
(Renovación Maya B’aktún 13)
¡Renuévate!
Que se llenen las praderas de flores,
que en los campos se multipliquen
las milpas de maíz…
Que el Quetzal remonte su vuelo,
más allá del sol.

... Que las torres del universo,
se besen con el universo
y que en nuestro cielo,
llueva maíz como bendición.

Que todas la aves del cielo
entonen el mismo canto
y que a los hombres de maíz
les lata fuerte el corazón.

Sean como redoblantes,
que anuncian en fanfarrea,
la renovación del hombre
y su vocación…

Para que cada latido sea
como gemidos inefables,
que desgarran el velo
del silencio.

Que la paz cubra la faz
de la madre tierra,
para que la mujer este presta
a parir una nueva primavera.

El tiempo está por terminar
y algo nuevo esta por empezar,
porque la tierra se renueva
y eso no es un apocalipsis.

“Que todos se levanten.
que nadie se quede atrás”
Porque la vida llama
y ella no espera…

Que el temor se disipe
y no se propague como gripe,
porque el temor paraliza
y así la renovación no se realiza.

Nuestros ancestros los Mayas,
no son aves de mal agüero,
sino matemáticos y astrónomos
que escudriñaron el universo.

Así que emprendamos el camino,
no escuchemos esas obscuras
interpretaciones de quienes,
se benefician del temor.

Ya que la cosmovisión Maya,
es una visión de unidad,
ya que el pasado, el presente
y el futuro son relativos,
cuando se ven encaramados
sobre las torres del universo.
(“” Del Popol Vuh)
Oxwell L’bu Copyright ©2012
Imagen: Internet

martes, 12 de julio de 2011

"Nuestra Gente"

“Nuestra Gente”
(Una Historia Cotidiana)
Esos actos cotidianos, que suceden a diario, en un escenario carente de luces que resaltan esos actos sublimes y llenos de belleza, que ponen sobre la meza la nobleza del espíritu humano y que nos llevan a comprender, que son más las cosas que nos unen, que aquellas que creemos nos separan.

Esta e ...s una historia que supera mi capacidad de invención e imaginación, porque a mi parecer toca las cuerdas del alma, esas que nos hacen vibrar y ver lo bello de la vida… Y nos lleva a comprender que las cosas más valiosas que tenemos, no son aquellas que poseemos, si no las que compartimos.


En el altiplano del país de la “Eterna Primavera” llego aquella pareja sintiéndose extranjeros, apenas hablando español y mucho menos el idioma de los Mayas; en primera instancia su destino, era esa tierra mística y misteriosa donde los dioses Mayas han perpetuado su presencia, Chichicastenango, con su templo de paredes blancas, su plaza multicolor, su gente llena de amor y sus plegarias que suben con aroma a incienso. Llagaron desde el amanecer, con un grupo de turistas, en uno de esos buses que fueron hechos para autopistas y que en esos caminitos estrechos, bajan la velocidad para llenarse los ojos de paisaje. Al llegar los turistas con sus cámaras que se roban instantes y los trasladan a los álbumnes de fotos, muchas veces cargados de un equipaje que hace pesado el viaje; bajaron del autobús los turistas y el guía (un nativo del lugar) hablando perfecto ingles, explicándoles sobre las costumbres, tradiciones e historia del lugar, luego se les dejaba libres, para que pudieran “Hacer turismo” (comprar artesanías, tomar fotos, compartir con la gente), para después regresar a la hora acordada, se para continuar su viaje por la “Ruta Paraíso”.

Pero esta pareja se aventuro a ir mas allá, donde las montañas hablan y llaman, donde la marimba y la chirimía evoca a los ancestros… En su entusiasmó y alegría, perdieron la noción del tiempo y la distancia, ya que solo el manto de la noche pudo hacerlos reaccionar, pero ya era demasiado tarde para volver al lugar. Sin brújula y sin mapa, haciéndose entender con señas buscaban con desesperación el camino de regreso, pero ya para esa hora la luna se les pinto de queso y las estrellas parecían velas chispeando. Sintiéndose perdidos, los turistas buscaban un lugar donde refugiarse, pero no habían posadas, ni hoteles. Desde su ranchito de paja y adobe, los observaba aquella mujer, con su güipil tejido de abril, llamo a su esposo y en su lengua natural, le dijo que aquellas personas se habían perdido. Sin pensarlo dos veces aquel hombre de mediana estatura, cansado después de una dura jornada, le dijo a su esposa:-Mata a la gallina y prepara el caldo y las tortillas. Ella diligente hizo lo que le pidió su marido, mientras él, a señas los invito a que pasaran a su humilde vivienda, donde no habían muebles, pero la comodidad la suplía el calor de un hogar, donde no había riqueza, ni obras de arte que mostrar, pero si, un cielo repleto de estrellas a las que los grillos y los animales nocturnos, le deban serenata… La pareja se acomodo en unos banquitos hechos de madera rustica, mientras en medio de rizas, la madre junto a sus hijas preparaba la comida, la cual se cocía sobre el comal, que ardía sobre el fuego de los leños. Aquella noche fue de celebración, pues hacía ya tiempo que engordaban a la gallina, para una fecha especial, pues usualmente su comida consistía en tortillas hechas a mano, recién saliditas del comal, una taza de café y frijoles. Aquella noche los turistas no necesitaron palabras, para compartir la alegría, porque esa no tiene idioma, que se necesite interpretar. Junto a aquella familia, que les abrió no solo las puertas de su hogar, sino también la de su corazón. Degustaron del caldo de gallina, cual si fuera, un platillo de los dioses. Al llegar la hora de acostarse, aquel hombre tendió los petates y todos se acostaron, durmiendo arrullados por los murmullos de la sierra.



Al día siguiente, antes de que cantara el gallo, aquel hombre se levanto, para prepararse para la nueva jornada de trabajo, mientras su mujer ponía las tortillas en el comal. Luego salió a su trabajo, no sin antes instruir a su hijo mayor, de que atendiera y ayudara a aquella pareja, que habían hospedado la noche anterior. Mas en el camino, se encontró con el guía de aquella expedición, el cual le pregunto por aquellos turistas, él le dijo que los había hospedad la noche anterior y gusto regreso a su casa junto al guía. Al llegar los encontraron tomando café con tortilla, platicando a señas. Al verlo entrar al guía, ellos se apresuraron para hablar con él, para que este a su vez les agradeciera por todas sus atenciones y les hicieran saber que ellos pagarían gustosas, por todas las atenciones recibidas. Pero aquella familia en ningún momento pregunto por dinero. Aquellos turistas se fueron agradecidos, pero más que sorprendidos, cuando se enteraron por medio del guía, que aquella familia, aun en medio de su pobreza, estuvieron dispuestos a compartir con ellos, no lo que les sobraba, si no lo que les hacía falta.

No faltara quien piense, que esta no es una historia con la magia de los cuentos de hadas, pero a mi parecer, pone de manifiesto la nobleza de la gente, esa que no se lava cuando se le echa detergente, pero que se plancha para que no la arrugue el tiempo… Esa que es herencia de una raza, estoica, noble y con ese amor a la vida, que se traduce en amor al prójimo.
Oxwell L’bu

P.D. Esta pareja de turistas, año con año, siguen visitando a aquella familia, pudieran escogen entre miles de destinos turísticos, con hoteles de 5 estrellas, y platos exquisitos, mas ellos prefieren las tortillas recién salidas del comal.
 
Imagen: Internet

martes, 3 de mayo de 2011

***Nuestra Cultura***


***Nuestra Cultura***

Herederos de costumbres de ayer,
que siguen vigentes en cada amanecer,
en una tierra que cada día reivindica
esa sabiduría milenaria…

Porque la nuestra, no es una cultura
de sobrevivencia si no de permanencia
y que a pesar de esa cruel persecución
supo cómo sobrevivir…

Porque hemos de saber que la historia
que conocemos es la versión de los
que alguna vez se sintieron vencedores.

Reduciendo a mitos o leyendas lo que
se escribió con sangre…
Y que los abuelos supieron guardar
en la mente y en el corazón,
para trasladarlo a la próxima generación.

Porque a pesar de que el conquistador quiso
desaparecerla, persiguiéndola y  volviéndola
clandestina… Se revistió de costumbres,
leyenda y folklore.

Hoy son otras formas las que la amenazan,
como esos “Modelos” que se difunden
en forma masiva y que buscan mediante
la repetición el adoctrinamiento…

Nos venden panaceas…
Nos imponen paradigmas…
Pero hay cosas que tiene sus raíces
en el corazón y pasan a ser manifestaciones
que expresa el alma.

Oxwell L’bu
Imagen: Internet 

***Tikal Ciudad Mística***


***Tikal Ciudad Mística***

Ciudad que guardas enigmas,
cual si fueran paradigmas
de un Nahual…

Espejo del cielo donde los rituales,
hacen danzar a las constelaciones,
donde tus canciones se confunden
con el rugido de la selva.

Ciudad enigmática que llama al silencio,
para ser testigo de esa grandeza,
de nuestros antepasados
así como de su nobleza.

Templos piramidales que apuntan
a los cuatro puntos cardinales,
alineados con las constelaciones…

Templos donde aun se escuchan
los pazos de los ajaus custodiando
sus misterios…
Pirámides que se elevan para
saludar al sol…

Chak Tok Ich’aak es la mano que
que se tiende en la “Ciudad de las Voces”,
donde el mundo infrahumano se eleva
para saludar a sus dioses…

“El Gran Sacerdote” se yergue al atardecer
para elevar las plegarias de los hombres
de caras azules adornados con plumas
de Quetzal…

Poco a poco la noche le va ganado al día
y una densa obscuridad cual si fuera
manto va cubriendo la selva petenera,
que como una pantera echada en
la maleza escucha el rugido del jaguar.

Chak Tok Ich’aak la conjunción de la luz,
le rasga la espalda a la “Pirámide de la Luna”,
que cual si fuera espuma se eleva en la espesura
de la selva con su propia luz.

Shack grita desde el cielo en forma de un trueno
que estremece a la tierra más allá de Chicen Itza,
Piedras Negras empieza a incendiarse cual si fuera
una llama que arde sin consumirse…

Pero el tiempo es cruel y le muerde la espalda
a la “Serpiente Bicéfala” que en plena alborada,
se arrastra en el horizonte sin quejarse…

Mientras el cielo la cubre con un manto de estrellas,
que parecen como el trinar de las teclas de una marimba,
que la llegan a consolar…

Al verla así dolida y estoica sale a su rescate
el sol…Chak Tok Ich’aak,
Es su grito de guerra que con tan solo un destello
de luz hace que las tinieblas salgan despavoridas,
para que reine nuevamente el sol.  

Que en el crepúsculo del amaneces le ordena
al “Gran Jaguar” que se plante como centinela
en Yax Mutul y este vuele a rugir Chak Tok Ich’aak.

Amanece en Tikal y uno a uno se empieza a sumar
los visitantes de los cuales muy pocos se acercan
con reverencia porque no los lleva allí,
el amor al conocimiento, ni mucho menos la
admiración al universo que ha escrito sus versos
más elocuentes en la espesura de la selva.

Chak Tok Ich’aak se escucha en la selva,
Pero muy pocos lo escuchan…
Porque escucharlo exige sacrificio,
lo cual para el hombre de estos tiempos
no genera ningún beneficio.

A pasar de esto los Nahuales cual si fueran
centinelas se plantan en medio de las garras
del “Gran Jaguar” y siguen rogándole a su dioses
que este pueblo se vuelva a reencontrar.

Porque es en medio de la diversidad que se encuentra
la mayor riqueza…
Porque al multiplicar sus lenguas el universo aposto
a que aprenderían que el que escucha luego tiene
una mayor sabiduría para vivir….

Chak Tok Ichg’aak son las voces de la Selva,
es el rugir del “Gran Jaguar” que alineado
con las estrellas quiere con los hijos de la
Madre tierra comulgar y proclamar
que no es el fin del mundo lo que quieren anunciar
es una nueva era, es una nueva oportunidad…

Oxwell L’bu
Imagen: Internet

***La Danta***


***La Danta***

(La Pirámide Más Grande del Mundo)

Cae el manto de la noche
sobre la selva tropical,
fantasmas milenarios como
centinelas merodean la
gran pirámide disfrazada
de montaña…

El quetzal vuelve de su danza
y la observa desde su nido
en un árbol de hormigón
de donde sobre sale su pecho
pintado de color corazón…

Una constelación de estrellas
ilumina la espesura de la selva,
los grillos afinan sus violines
para darle serenata...

El sol se echa a dormir,
mientras la luna cuida
su sueño…

Mas la Danta sigue allí erguida
imponente disfrazada de montaña,
resguardando los secretos de
los hombres de maíz...

En el silencio de la noche solo
los grillos y algunos fantasmas
se escuchan mas de repente la
selva se alborota…

Son las entrañas
de la tierra desde donde claman
los hombres de maíz,
en un canto que se pierde en
el infinito y resuena en las montañas …

Son muertos vivientes con
los ojos abiertos,
son huesos calcinados que suben
como ofrenda de humo al cielo.

Honrando a sus dioses que debelaron
para ellos los secretos de las estrellas,
 inspirados en sus dioses que les mostraron
¡Los secretos de los tiempo!

Ofrecen como holocausto
su propia sangre,
que es la savia que corre por
las venas de los hombres,
que surgen de las raíces de una Ceiba,
incrustada como un lucero verde
en la madre tierra….

Ellos mismos se ofrecen en sacrificio...
Mientras la chirimía y el tambor
llevan un canto a la tierra.

La Danta imponente sigue erguida 
disfrazada de montaña…
Observando a los hombres fantasmas,
pintados con el azul del infinito,
con el azul Maya…

El jaguar ruje, ellos danzan,
hombres fantasmas jugando el juego
de pelota donde se ofrenda la vida...

Mas la Danta sigue silenciosa,
esperando congregar a los
hombres de maíz.

Hombres de maíz...
Pueblo poliglota dispersado
¡En la tierra del Quetzal!
Y hasta el último con fin
del planeta…

Esta tierra que llama a sus hijos
de quienes guarda sus ombligos,
cual si fueran memorias e historias
que solo conoce el infinito…

Pues su legado no es un
arbusto marchito,
ni la letra que muere en el
libro que cae víctima del tiempo.

El mundo espera ver cumplida
la profecía…
Sin saber que se ha equivocado,
pues con prisa ha interpretado
lo que solo preguntando
a la madre tierra les pudo
haber sido develado…

Pero la Danta sigue allí,
guardando los misterios,
que no se encuentran en
cementerios…
Si no en esa selva llena
de vida y misterios en la
espesura de ese verde
que es el reflejo de la vida…

Oxwell L’bu
Imagen: Internet