jueves, 12 de mayo de 2011

***Pollo Campero***

Pollo Campero***
(El embajador de la Comida Chapina)
Con un sabor tan chapín
que al mundo cautivo
y por eso se internacionalizo.
...
Es su exquisito sabor y textura
el que provoca esa locura,
en los patojos y los adultos
que no consiguen disimular,
esas ansias con las que clama
el paladar…

Es por eso que en el desayuno,
el almuerzo o la cena,
su Pollo Campero pide la nena.

Ya que es ese aroma tan exquisito,
el que provoca que la gente
se baja del bus sin dudarlo
y lo compre para llevar.

Y al ver llegar a papa a la distancia
los chirises salen en carrera,
para ayudar a llevar una cajita
que si se pegan los amigos
no va a alcanzar.

Porque es seguro que los chirises
hasta los huesos del pollo van a chupar
y para mañana ni una solo pieza
ira a quedar…

Pollo Campero embajador de la comida
Chapina…
El cual viaja sin pasaporte, ni visa,
a cualquier parte porque es ciudadano
del mundo.
De la Capirucha a Panajachel, de Amatitlan
al Puerto de San José, de Xela a Retalhuleu,
de Esquipulas a Cobán y de allí a Miami,
subiendo a Chicago para tomar vuelo
a Singapur y luego llegar a cenar al
Viejo continente…

Pero siempre regresar para contemplar
la salida del sol y la briza del viento
en el país de la Eterna Primavera.
Oxwell L’bu

martes, 10 de mayo de 2011

***Madre Chapina***

***Madre Chapina***
Como un sol que asoma en el horizonte,
apareces con los ojos inundados de paisaje,
llevando en tu perraje los colores del abril
y en tu rostro una sonrisa de eterna primavera.
...
Como volcanes son los pechos que amantan
a ese ser que es el fruto de tus entrañas,
que una noche de luna llena abrió los ojos
y se quedo cautivado al contemplar tu belleza.

¡Ah! Mujer de eternos encuentros y largas despedidas,
tienes el candor de esa naturaleza que extasía
los sentidos y alborota al alma…

Mujer de largos silencios que contemplas en calma
como crece el chiris que ayer solo era un polluelo
y hoy es como un colibrí buscando mieles.

Ya quisiera yo encontrar las justas palabras…
Ya quisiera yo entonar junto a los ángeles del cielo,
un canto que no solo hable de ti sino capture la
voz de los vientos y la eternice en un altar donde
mi alma venere tu nombre.

Mujer que llevas en tu piel los colores de los hijos
de esta tierra que fecunda se inmola cada día,
para alimentar el cuerpo y el alma de tus hijos,
que también son los hijos de esta tierra que los
parre llena de esperanza.

Porque esa fecundidad de tus entrañas es bendición
y legado de esta tierra a la que Dios a amado…
Por eso te dio la belleza de una Monja Blanca,
por eso te dio la fortaleza de una ceiba…
Y te puso por alma las alas de un Quetzal.

Vos que sos la mirada de Dios en esta tierra,
vos que sos fortaleza en los días de prueba,
vos que haces del dolor algo creador y fecundo
cuando traes al mundo a un nuevos ser.

Enséñanos madre a comprender todo el valor
de ese ser al que nombramos mujer…
Porque cuando meses la cuna tus palabras
y tus cantos se quedan con nosotros mas allá
de la tumba.

Madre Chapina que conquistas amores en tu cocina,
donde los aromas, los colores, texturas y sabores
tiene el sabor de los manjares de los dioses.

Madre con voz de marimba y besos celestiales,
tu huella en nuestras vidas esta en todos esos detalles:
los tamales que envuelves cual si fueran patojitos.

El caldito de res, las torrejas o los deliciosos rellenitos
y todos esos sabores que nos hacen recordarte y añorarte
aun cuando te sentimos cerca.

Cuantas cosas mas podría decir…
Cuantas cosas más podría escribir…
Más aun así no conseguiría describir
todo lo que es tu Amor de Madre.
Oxwell L’bu

Imagen:Internet

sábado, 7 de mayo de 2011

"La Disco Rodante”

La Disco Rodante”
(Cortejo en las Calles II)
Con media década a cuestas, los ochentas corrían como una prisa desmedida para darle alcanza al 2000, que por aquellos años parecía inalcanzable… Sextienado en el centro capitalino, se veía a los muchachos, siguiendo el vaivén de las faldas escolares, que las colegialas lucían con las media ...s hasta bajo, para lucir la pantorrilla. Los muchachos pelaban los ojos como carambolas y no se hacían bolas si una de esas doncellas los mandaba a volar.

Durante el ciclo escolar de enero a octubre se veían los grupos de jóvenes esperando el autobús en las esquinas, principalmente en las horas pico después de cada jornada de clases, para la matutina después de la una de la tarde y para la vespertina pasado de las 6 casi cayendo la noche. Algunos abordaban el primer bus que pasara y los transportaba a su destino; otros en cambio dejaban pasar bus tras bus sin abordarlo, como que si esperaran a alguien que no terminara de llegar. Hasta que por fin el bus que esperaban se asomaba, entonces un grupo de jóvenes corrían en estampida para abordarlo, hasta que ya no cabía ni una pluma y los que no conseguían subir, esperaban hasta que diera la nueva vuelta, lo cual lo hacía en poco más de una hora. A primera vista, era un bus como otro cualquiera, de la empresa EGA, pero tenía sus particularidades; el mentado bus siempre estaba bien pulido por dentro y por fuera, pero eso no era su atracción, lo era el musicon que se podía escuchar en el trayecto, a través de su potente, sistema de sonido y por supuesto la posibilidad de conocer a otros chicos y chicas. Por ese tiempo dominaban las estaciones de radio, el Grupo Whan, Boy George y su Cultere Club y por supuesto El grupo Queen entre otros, en español El grupo Rana y su Socaribe, sin faltar los eternos baladistas Camilo Sesto, Raphael, José Luis Perales, se empezaba también a escuchar, uno de los primeros temas de Ricardo Arjona Déjame Decir que Te Amo.

Chicos y Chicas de todos los institutos y colegios se veían abordar dicho bus, que cada vez veía crecer su popularidad, que no paso mucho tiempo para que otros dueños de autobuses copiaran aquel estilo de transporte que los jóvenes adoraban. En el interior del bus se veía tapizado con tarjetas, dibujos y calcomanías, así como corazones con los nombres de las nuevas parejitas, que día a día se sumaban o que aquel bus había propiciado el encuentro, que termino en noviazgo en alguna kermese o algún repaso que se organizaba entre la muchachada que abordaba el mentado bus cuyo ruta era de la Colonia al Centro capitalino vía anillo periférico y viceversa. Dicha modalidad duro, hasta que la municipalidad capitalina, restringió la música en los buses de trasporté publico dada las quejas de usuarios que aquello les resultaba molesto o como decía la muchacha ¡Gente que no agarra la onda! Como dice aquella canción: “Mirando en el cajón de los recuerdos, cualquier tiempo pasado nos parece mejor…” Pero cada generación encuentra sus propias formas de expresión; expresiones que los llenan de emoción cuando pasan los años y las recuerdan.
Oxwell L’bu

Imagen Internet

"Cortejo en las Calles"

Cortejo en las Calles”
(Cámbiame un 21)
El aroma de las flores se podía respirar por aquellas calles, donde los muchachos en las esquinas se reunían, para ver a las muchachas pasar o simple y sencillamente para conversar, de vez en vez más de uno, se iba sin despedirse del grupo, tras la chica que le q ...uitaba el sueño y que poco a poco se iba convirtiendo en su tormento, pues no encontraba la forma de llamar su atención…Las palabras bonitas acaso le arrancaba una sonrisa o la burla del grupo, luego de regresar como perro con la cola entre las patas…

En aquel inmenso jardín en pleno abril, habían tantas flores cada una con su encanto, pero siempre había una que se volvía obsesión, pues sin darte cuente te roba el corazón. Nunca faltaba quien se enamorara de una de las chicas con las que recién había cursara el sexto grado de primaria y como siempre sucede, ellas con esa prisa por crecer dejan a los varones atrás, al punto que en poco tiempo se sienten como enanos frete a ellas…

Mas para esas cosas del amor, la creatividad de los muchachos no tiene límites, como bien es sabido a los números siempre se les han atribuido diferentes significados y propiedades, claro aparte del valor que representan, así tenemos que para algunas culturas el número 13 es de malos augurios o mala suerte, por los que los muchachos para referirse al mismo sin mencionarlo, le llaman el “Gracias” el 7 que es un número cabalístico y tiene connotaciones de buena suerte o el 3 que denota tiempo suficiente( por eso nos dicen: voy a contar hasta tres…) por lo que a alguno se le ocurrió, darle al “21” la connotación de la solicitud de un beso(como quien dice “Hoy estoy de suerte y ya te he dado tiempo suficiente “para pensarlo…).

En los autobuses públicos por esos tiempo, al pagar el pasaje, se le daba un ticket al pasajero, ticket que de vez en vez cuando subía el inspector de la línea de buses, lo pedía, para cerciorarse, de que todos habían pagado su pasaje y lo cortaba a la mitad. Dichos tickets venían numerados en orden correlativo y la forma de formar el mentado 21 era, sumando uno a uno los dejitos y si estos sumaban 21, pues el ticket podía ser canjeado por un beso por la niña de tus sueños. Así era que los muchachos, al subir al bus lo primero que hacían era sumar los dígitos y si era el 21, aun que el inspector los bajara, no soltaban el mentado ticket.

Miguel Alejandro era uno más de los muchachos de la cuadra, amigo de todos, pero un amante de la soledad, le gustaba al caer la tarde subirse al tejado de la casa, para ver las estrellas y escuchar música romántica en su radio a transistores y su gato. Soñaba despierto con el día, en que encontrara a esa niña que le robaría el corazón, no sabía quién era, pero tenía la certeza de que en cualquier rincón del planeta ella también lo esperaba, con las mismas ansias que él la anhelaba. Como todos los chicos de su edad, le gustaba ir a los repasos (bailes) y ver bailar a las chicas. Se moría de las ganas por sacar a bailar a una y sentir cerca su respiración, pero no sabía bailar, no tenía esa gracia, por más que lo había intentado hasta con las escobas, siempre se tropezaba, así que prefería ver. Le gustaba la música en español e ingles y aun que esta no la entendía, se inventaba la letra, una que expresaba los sentimientos de su corazón… Porque eso sí, Miguel Alejandro para escribir, se las pintaba solo y más de una vez de su inspiración brotaron las cartas de amor, con las que sus amigos enamoraron a sus novias, pues a solicitud de ellos, el era algo así el poeta anónimo del cortejo de los amigos. Eran cartas llenas de imaginación y poesía, cartas escritas pensando en la niña que aun no conocía… Y como todos también guardaba los mentados 21 cuando tenía la fortuna de que uno de ellos caía en sus manos, los atesoraba en una billetera vieja, donde portaba más papeles que dinero.

Veía como cada uno de sus amigos se iba empatando con alguna chica, ellos le decían, que se animara que habían tantas florecitas bellas para escoger en aquel jardín, pero el cómo podía se hacia los quites y salía del asecho. Aun que más de una vez sentía esa melancolía de la soledad , a veces sentía esas ganas de adelantar las manecillas del reloj para propiciar aquel encuentro, que no veía venir y se preguntaba si aquello no era más que el fruto de sus idealizaciones… Mas seguía esperando y puntual a su cita con las estrellas y la luna.

Los vientos de fin de año y ese frio que pide a gritos unos brazos para abrigarlo, le traían una ansias que apenas lograba disipar, al escuchar las canciones que hablan de amor o ver una pareja de enamorados pasar, le hacía sentir, que en su vida le faltaba esa clase de cariño. Era aun un niño, que espera con toda la ilusión del mundo a que todo eso llegara. Por las calles se veía a los muchachos cortejando a las muchachas, principalmente cuando estaban en grupo, como que eso les inyectaba una dosis de valentía que cuando estaban solos no tenia, pues al parecer en las cosas del amor las chicas tenían más coraje y determinación.

Una tarde de esas, cuando las prisas por no perderse el programa de televisión favorito, hace que los muchachos salgan corriendo a hacer el mandado a la tienda, mientras pasan los comerciales… Miguel Alejandro fue por azúcar, pero en la tienda de la esquina no había, ni en la de la vuelta de la manzana, en fin corrió de tienda en tienda sin poder encontrar, en esas prisas andaba, cuando se choco con alguien, a quien le boto la docena de huevos que llevaba, disculpándose y apenado, se agacho a recoger según él, lo que no era más que una torta cruda de llenas, clara y cascaras… Como pudo se repuso de su vergüenza y pena, al levantar los ojos, una mirada le segó por un instante, la cual le cautivo el corazón, no supo que mas decir, que mas hacer, solo sintió a todos su ser estremecer cuando con una voz de ángel, la chica le dijo: No te preocupes, comprare otra docena más, el tomo el dinero que llevaba y pago por ellos, luego sin decir, ni preguntar nada la acompañó hasta la casa de la muchacha. Al llegar a la puerta se despidió, dándole la mano todavía con restos de aquella torta que había quedado en el suelo. No le pregunto su nombre, no le dijo nada, pero aquella mira había sido fulminante…

Regreso a casa sin azúcar y sin dinero, la mama ya un tanto enfadada, le pregunto del porque de la tardanza, apenas pudo inventarse una explicación creíble, pues le dijo que había ido de tienda en tienda y que en esa había perdido el dinero, la mama lo noto extraño, así que no insistió mas. A él, se le olvido el programa, no quiso comer, se fue directo al tejado, con su gato y su radio portátil de transistores a preguntarle a las estrellas, a pedirle consejo a la luna.

Los días subsiguientes, se inventaba cualquier pretexto para pasar por la calle de aquella chica, a diferentes horas, tratando de crear un encuentro casual, para poder volver a verla, era como un gato esperando a que el ratón salga de su guarida. Así le pasaban los días, pero ni sombras. Cansado de esperar y de preguntar, por unos días dejo de insistir. Quizás había sido una visita causal a algún pariente o la amiga de alguna muchacha, le resultaba extraño, pues La Colonia, era como un pueblito a poca distancia de la ciudad, donde todos se conocían. Pese a su decepción por no poderla encontrar, no podía olvidar su mirada, esos ojos con la luz de las estrellas… Fue un sábado de los primeros días de diciembre, cuando sus amigos pasaron por él como siempre, para ir a aplanar las calles y si encontraban un repaso ir a bailar. Aquel grupito de muchachos iban por la quinta avenida, sin rumbo, cuando otro grupito les dijo: Mucha hay repaso por la Isla, vamos… Y sin más palabras los dos grupos se apresuraron al lugar, pasarían por su calle, la calle que de la chica de los ojos lindos, al aproximarse sin poderlo evitar sintió un acelerón del corazón y como que una mano le apretara el pecho. Pero no la vio y siguieron de largo, ante la gana de pasar frete a la casa. Llegaron donde era el repaso, pero estaba lleno a reventar y no se podía entrar, por lo que se quedaron afuera escuchando la música y viendo como estaba el panorama, luego de un rato, poco a poco fueron entrando ante la insistencia de algunos de los del grupo, pues por la ventana había vista a una chicas que les habían gustaba o como decían los muchachos .Como pudieron se abrieron camino, las muchachas y los muchachos como podían bailaban tratando de hacer alarde de los nuevos pasos que habían aprendido, entre machucón y machucón se instalaron en un rincón de la sala, entre broma y broma, echando ojo a las muchachas, comentaban entre sí, cuando de repente en medio de las luces de colores de los focos envueltos en papel celofán, Miguel Alejandro se volvió a encontrar con aquella mirada cautivante, pero estaba acompañada bailando con un muchacho que la miraba con tanta atención, en cuestión de segundos entablo un dialogo de preguntas y respuestas consigo mismo, que fue interrumpido por el codazo de una de sus amigos, que le dijo: ¡Vos, Miguel Alejandro!, vos mira como te mira la patoja aquella vos, ¡Esta chilera mano!, cáele, no le hace que este acompañada. Sera vos le replico. Si hombre, nosotros le decimos al cuate que alguien lo llama y vos la invitas a bailar. Pero si no se bailar, les contesto. No le hace, en fin entre el montón quien se va a dar cuenta, vos ¡No te agüeves mano! ¡Llégale a la guisita, que esta chilera! Pero antes que ellos actuaran, ella se lo despacho, quien sabe con qué pretexto y se fue a parar justo frente a él y le guiño el ojo y le sonrió, al verlo, él se puso nerviosos y sin saber qué hacer, mas de empujón en empujón y palabras de ánimo, llego frente a ella y la invito a bailar, ella accedió y el cómo pudo dio sus primeros tanes(intentos) en el baile, el cual era evidente no era unas de sus talentos, mas al ver que a ella eso no le importaba, siguió bailando, poco a poco fue tomando confianza, fue como si se crease una atmosfera donde solo estaban ella y el. Él le dijo su nombre, ella también, intercambiándose miradas y sonrisas, conforme caía la noche el ritmo de la música fue sediento a la música más suave, lo cual lo ponía en un verdadero aprieto, pues una cosa era bailar como gorila suelto y otra era tomarla de la cintura y sentirla cerca llevando el ritmo, un ritmo que él no sabía llevar, ella se dio cuenta y le dijo: No te preocupes yo te enseño. El trataba de seguirla, pero era como un trozo bailando, sus amigos entre risas y siendo cómplices lo animaban, haciéndole señas de que se acercara mas. Al notar que la presencia del grupo estorbaba, uno de ellos le dijo a los demás ¡Mucha estamos haciendo tierra! ¡Vámonos! , así lo hicieron y se fueron uno a uno, para esperarlo en la cuadra y preguntarle cómo le había ido, mas antes de despedirse, uno de ellos le paso dando con disimulo un ticket con el famoso numero 21, el lo agarro rápidamente y se lo metió a la bolsa, ella se dio cuenta y con esa sonrisa picara de complacencia que hacen las chicas, hizo como que no vio. Ellos se fueron y él se quedo junto a ella un rato más, hasta que la hermana de ella, le dijo que era horade irse, la hermana le dijo que podía acompañarlas, ella se adelanto con el amigo que ella iba y ellos sé fueron detrás conversando… Al llegar a la casa de las chicas se despidieron, sin querer despedirse, pues ambos sabían que allí se empezaba a escribir una historia, su historia…
Oxwell L’bu

Imagen: Liseth Fernandez

jueves, 5 de mayo de 2011

***Efraín Recinos****

***Efraín Recinos****
De la roca y de la arcilla,
del tambor y de la chirimía,
entre lienzos y acuarelas,
surge de la profundidad
...de las entrañas quezaltecas,
el ingenio de un genio.

Rompiendo paradigmas
y desasiendo los esquemas,
en una noche llena de enigmas
el universo conspira en la
imaginación de un hombre
cuya vocación fue soñar.

Soñar que lo que imaginamos
lo podemos plasmar por medio
de la pluma, el pincel, el cincel
y transformarlo en realidades
que parecen virtuales pero que
podemos tocar.

Ingeniero de profesión, inventor
y creador por vocación…
Padre de la Arquitectura en una
Guatemala que hoy se engalana
con edificios estilizados que
parecen monumentos.

Pintor de realidades que palpitan
en otras dimensiones…
Muros donde danzan el ingenio
con nuestras tradiciones.

En una “Noche Maya” donde nuestros
ancestros celebran al hijo que se
torno en el mentor que mantiene vivo
el arte e ingenio de sus ancestros.

Maestro que nunca dejas de ser aprendiz,
porque esa capacidad de imaginar es
la formula reciproca del que no pierde
la capacidad de asombrarse…

Entre ecuaciones, diseño y filosofía
nos mostraste el camino de regreso
a nuestra cultura…
Loable ha sido tu misión Maestro
Efraín Recinos el Da Vinci Chapín.
Oxwell L’bu

Imagen: Internet

martes, 3 de mayo de 2011

“La Quema de Judas”

“La Quema de Judas”
(Tradiciones de Guatemala)
Su nombre es sinónimo de traición así lo asume generación tras generación, que sin mala intención sigue perpetuándolo como un chivo expiatorio a los males de cada época, que a tiempo y destiempo busca como expiar sus propias culpas…

Con un par de semanas de antelación, los ...patojos le bajaban el pantalón al abuelo, la camisa al papa, las medias de la mama y alguno que otro trapito de la vecina que tras ponerlos a secar al sol, luego ya no los encontraba...Cual si fueran cómplices de una travesura, empezaban la aventura de esa caricatura de hombre, que armaban con trapos ajenos que rellenaban con la paja de un colchón viejo y con periódicos amarillentos por el tiempo. Una vez armado el Judas, los patojos empezaban la encomienda de ir de calle en calle, pidiendo pisto (dinero) en una alcancía que improvisaban con un bote, al que iban agitando, cual si fuera un chinchín, para hacer ruido y anunciar la presencia del nuevo vecino del barrio, ya que desde ese día lo sacaban a asolearse a diario, luego lo amaraban a algún poste, para dejarlo visible a todos los vecinos, con un rotulo, con una leyenda picaresca, que hacía alusión a algún viejo cabron del barrio.        


                                                                             


Para los patojos aquello era más que una tradición, era una verdadera celebración, que les permitía compartir y dejar relucir una amistad que poco a poco se enraizaba en cada uno de ellos. Llegada la Semana Santa y las respectivas vacaciones, los patojos tenían más tiempo para juntarse en la esquina de la cuadra e ir algunas veces a regañadientes a las actividades de la iglesia, pero eso si las procesiones les gustaban; esa sensación al ver al nazareno en su paso por las calles, en medio de nubes de incienso, pasando sobre las hermosas alfombres y ese aroma a corozo, que es el aroma de la Semana Santa en Guatemala, así como los sabores que la acompañan, como los molletes, los buñuelos, el curtido, el pescado a la vizcaína, en fin… El mentado testamento de Judas, era redactado durante esta semana, en una reunión que los patojos pactaban en los campos de futbol o donde no hubieran testigos, ya que allí se discutiríasa quienes el testamento haría alusión, que por lo regular eran los vecinos mas antipáticos o situaciones ocurridas en el barrio.
El sábado era el día en que los patojos desde tempranas horas sacaban al Judas a su ultimo paseo, luego se reunían en la esquina de la cuadra, tantos los patojos como los adultos, para leer el testamento de Judas en el cual se aludía a las personas antipáticas de las cuadra o se destacaba algún hecho con esa jocosidad del humor chapín. Llegando el medio día, luego del protocolo respectivo, se le prendía fuego al Judas, quemando cohetillos y compartiendo aguas gaseosas y golosinas fruto de la colecta. Pero los patojos no eran los únicos que tenían su sorpresa, ya que algunos de los papas sacaban su chicotes y allí se veían corriendo tras los patojos, ya que por costumbre se decía que aun que hicieran malcriadeces los patojos, no se les podía castigar durante los días santos, se debía esperar al sábado de la quema, que era llamado, el sábado de gloria.
Como todo en la vida, las costumbres y tradiciones sufren cambios con el paso del tiempo, cada generación la va enriqueciendo, agregando o quitando elementos, pero la escancia suele mantenerse y conservarse. Los juguetes con que juegan las nuevas generaciones, no son los mismos, que aquellos con los que se jugaba hacen 20 años, pero en esencia buscan lo mismo, el magnificar la imaginación y la diversión por medio del juego.
Oxwell L’bu

***Los Molletes***

***Los Molletes***
Molletes, deliciosos molletes
que vuelan como barriletes,
al nomas aterrizar del cazo
a la meza donde los patojos
...comen ansias…

Con ese miel de canela que
es la especialidad de la abuela,
panecitos con suculento manjar
que te pone a la receta a recitar.

Es la vecina la que se asoma,
al nomas sentir ese aroma,
que es capaz de poner a levitar
al más exigente paladar.

Hasta el chiris deja de chillar
cuando lo empieza a probar,
porque es un pan caído del cielo.

Con la delicia de la cocina chapina,
esa que siempre adivina los antojos
de los grandes y de los patojos.

Molletes, deliciosos molletes
que vuelan como los barriletes,
que nunca quedan para recalentar
porque si no te apuras con las
ganas te vas a quedar.

Molletes, molletes delicioso manjar,
que ponen a los muchachos a chiflar,
a la morena que pretenden invitar.

Molletes, deliciosos molletes,
que son como clarinetes,
que llaman a la mesa donde
en cuestión de minutos desaparecerán.
Oxwell L’bu

Imagen: Internet