lunes, 21 de junio de 2021

***Por la avenida Juan Chapin***_

***Por la avenida Juan Chapin***
Chin chin chin, va el chirisin 
cantando por la avenida Juan Chapin,
desafiando al Sombreron,
porque ese patojo es un cabron.

Chin chin chin, va corriendo Pie de lana,
como que lo siguiera el demonio
y sin querer se resbala con una cáscara 
de banana.

Chin chin Chi, va silbando Juan Chapin,
sin pisto pero contento, buscando traída,
se encuentra con Pepe Milla e inician
un monólogo interminable.

Chin chin chin, por la avenida Juan Chapin,
va Cara de Ángel, buscando a Miguel Ángel,
para que le haga la caridad de cambiar
su historia, pa que la gente lo lleve en su memoria.

Chin chin chin, por la avenida Juan Chapin,
va el Nazareno moreno y todos gritan:
que viva Cristo Rey, mientras el da su bendición.

Chin chin chin, por la avenida Juan Chapin,
camina dos enamorados, rumbo al
cerrito del Carmen, para comerse un nance,
con sabor a romance.

Chin chin chin,
por la avenida Juan Chapin,
pasan los chapines de la capirucha,
sin detenerse a escuchar,
las historias que cuenta el viento.

Chin chin chin por la avenida Juan Chapin...
Oxwell L’bu copyrights 2021
#AvenidaJuanChapin



 

domingo, 20 de junio de 2021

Y yo que soy abstemio...

Y yo que soy abstemio...
Frente a una botella del ron centenario,
de la tierra caliente, pedacito de mi tierra,
que es climáticamente diferente.

Zacapa, terruño de la mujer guapa,
del ron de exportación,
que alegra no solo el ambiente,
sino también el corazón de la gente.

Y yo que soy abstemio, me embriago,
tan solo con su aroma...
Pues al sentir su olor también,
florece esa flor, la del recuerdo.
Oxwell L’bu copyrights 2021
#Ronzacapacentenario


 

***El primer sorbito de café**+

***Ese primer sorbito de café***
Ese primer sorbito de café,
que sabe a gloria,
cuando se bebe en el paraíso,
en ese lugar donde Dios quiso,
delata la huella de su presencia.

Sintiendo la brisa de la mañana
y como la fuerza del nuevo día
te levanta de la cama y que lo
primero que vean tus ojos,
sea ese lugar, donde el alma
se suele extasiar, Atitlan.

Ese lugar donde el sol se baja
a bañar, donde el cielo se
besa con la tierra y los volcanes,
se plantan como centinelas,
que se quedaron dormidos,
contemplando el paraíso.

Allí ese primer sorbito de café,
es un sorbo de inspiración,
una dosis de pasión 
y más que una razón 
para vivir.
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#Atitlan




 

sábado, 19 de junio de 2021

***Un hombre como él***

*** Un hombre como él***
(Miguel Alfredo Álvarez Arévalo)
Su nombre habla de su trayectoria,
el nos trae más que historia
a la memoria, pues este hombre
evoca, ese orgullo que nos provoca,
cuando conocemos a profundidad,
nuestra propia historia.

El, nos ha llevado a reconocer,
los cimientos que tiene nuestras
tradiciones, que son más que costumbres 
sin sentido, pues están en cada latido
de nuestro corazón.

Don Miguel, el de la devoción a la Inmaculada,
esa flor consagrada de la creación;
don Miguel el que es más que un cronista
o una biblioteca ambulante, pues el es
un estandarte, que pone en lo alto,
todo aquello que es tan nuestro.

Porque hombres como él,
hacen falta en nuestro país,
para que construyan el cimiento
y comprendamos de nuestro nacimiento,
en esta tierra, es una bendición.
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#Historia


 

martes, 15 de junio de 2021

*** Embelesó quetzalteco***

*** Embelesó quetzalteco***
Escucho la marimba, sus teclas 
morenas vibrar y recitar,
el poema hecho canción,
el que puso a vibrar su corazón.

Y como una niña, asomó la mitad
de su rostro, por la ventana,
para que nadie la notara,
para que nadie supiera,
que sus suspiros eran de amor.

Entonces el cielo se vistió de celaje,
para igualar el paraje,
de la mujer morena que
bajo la luna salió a bailar,
llevaba.

Danzaba, como que flotaba
o más bien como una niña,
que se sube las faldas a la rodilla,
para cruzar en el rio hacia la otra orilla.

Pero el río, era el mismo cielo,
que empapado en sus propias
lágrimas, suspiraba versos
de amor.

La morena danzaba,
la danza de la luna, que como 
espuma, se emocionaba
y en su curiosidad delataba 
su presencia.

La quetzalteca bailaba
y bailaba, como un sonámbulo,
que baila cuando esta dormida,
pero sueña con los ojos abiertos.

Entonces las montañas,
quisieron cantar y provocaron 
ecos, que multiplicaban 
las notas como espejos.

La luna, pudo ver los encantos,
de la mujer, de la niña mujer quetzalteca
y sintió celos, celos de su huipil,
tejido con suspiros de abril,
celos de su peraje que es como un celaje.

Celos de su piel bronceada,
en plena madrugada,
celos de esa forma de moverse
al compás de las notas de marimba.
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Foto: @imaginacomed a travez de paisajes de Guatemala
#Quetzaltenango


 

domingo, 13 de junio de 2021

El ritual de las 13 monedas


 “El ritual de las monedas”

En aquel barrio pintoresco, de la zona 6 de la capirucha, empezando el mes de junio, se veía a las señoritas y jovencitos, en la salida de la iglesia pidiendo monedas...


No era que a las chicas ya las hubiera dejado el tren o que a los muchachos no les cayera nada, pero como en todo se busca lo mejor.  Y San Antonio por tradición, se las pinta solo, para esos menesteres.


Así que había que juntar las trece monedas, una por día y rezarle fervientemente, para que el santo diera esa ayudadita, porque el cielo siempre se confabula para que surja el amor, en donde menos se espera.


Y así, al llegar el día del santo casantero, cuya eficacia era superior a la de cupido y al parecer sin hacerle competencia a San Valentín, si no más bien dándole una ayudadita, esa agua bendita, hacía milagros.


Las melosas se depositaban en el atrio de la iglesia, donde estaba el altar en honor a San Antonio y además se compraba una bolsita con palitos de el santo, para que la pareja (cuando está llegará) lo compartiera y así alimentará, ese amor eterno, que casi siempre los conducía al materno.

Oxwell L’bu copyrights 2021

#SanAntonio

***Los encantos de mi tierra***

***Los encantos de mi tierra***
Si la viera con mis ojos,
no se si vería lo mismo que yo;
porque yo la veo con cariño,
con nostalgia, con amor.

Pero estoy seguro, que aunque
no la vea de la misma manera 
que yo, no podrá negar su belleza,
porque esa, es evidente.

Porque es una tierra encantadora,
que no envejece, ni palidece
en el invierno, porque allí,
siempre soplan vientos de primavera.

La sierra de los Cuchumatames,
en Huehuetenango, es evidencia
de ello,  pues hasta el mismo cielo,
aterriza un poquito, para besarla.

Creando un paisaje majestuoso,
que a uno lo pone a pensar,
que quisiera quedarse en aquel lugar,
eternamente.
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Foto: Waldo López, a travez de Paisajes De Guatemala Steven
#Huehuetenango